Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

10 abril 2013

José Luis Sampedro por sí mismo

Un torrente de noticias, crónicas y semblanzas, incluso un acopio incesante de frases suyas, inundan todos los medios informativos estos días, los que siguen a su muerte privada la madrugada del pasado lunes 8 de abril. Sin embargo, como no abundan en el mundo de hoy figuras emblemáticas como la suya, queremos dejar aquí constancia agradecida de su persona con sus propias palabras, la mejor manera posible tratándose de alguien que se limitaba a decir lo que pensaba sin sentirse intimidado por su posición de privilegio.



"El sistema nos educa exclusivamente para ser productores y consumidores. Al sistema no le interesa que cada cual piense por su cuenta. Y si es importante la libertad de expresión, es mucho más importante la libertad de pensamiento."

"... a los que mandan no les conviene, por eso no favorecen el pensamiento crítico, sino el transmitido por sus medios y por la educación, porque eso empieza en la niñez. Ahora lo de Bolonia es entregar la Universidad a los financieros e industriales. Y se estudiará lo que convenga para producir más."

"Yo desde luego le reprocho [al gobierno español] que no haga ciertas cosas. Por ejemplo, sigue manteniendo en la escuela pública la enseñanza religiosa. No sé si eso es constitucional, pero la iglesia católica está retrasada con respecto a la sociedad española. Y la religión organizada -me refiero a la que protagoniza el clero- no tiene nada que hacer en la escuela pública."

"El desarrollo está pensando en la rentabilidad. Lo importante no son esas tres palabras que ahora todo lo mandan: productividad, competitividad e innovación. En vez de productividad, propongo vitalidad; en vez de competitividad, cooperación, y frente a esa innovación que consiste en inventar cosas para venderlas, creación."

"La ciencia está en manos del dinero. Pero las creaciones científicas se hacen con un propósito y luego tienen otras consecuencias. Internet ha permitido lo que llaman globalización: pasar el poder de los políticos a los financieros. Pero la globalización, al tiempo que ha permitido a los ricos dominar más el mercado, ha creado los foros sociales que pueden minarles."


"La democracia está pervertida, está secuestrada."

"Los Gobiernos no evitaron la crisis financiera y los pueblos siguen votando a quien ha hecho las cosas mal. ¿Quiénes provocaron la crisis? Los banqueros. ¿Quiénes salieron antes? Los banqueros. ¿Quiénes siguen ganando mientras el resto está parado? Los banqueros. ¿Quiénes les manda? El capital."

"Estamos divididos deliberadamente para que seamos menos eficaces. La civilización moderna trata de individualizarnos y decirnos: usted es un individuo, usted es el rey de la creación, usted elija, usted tiene derecho, usted tiene libertad. Si aquí se reunieran todos los jóvenes, pero todos, podrían hacerse grandes cambios. Pero no se harán, porque los del PP harán lo que les dicen, y los del PSOE harán lo mismo".


"El cosmos no para de cambiar. Y lo mismo que ha inventado la vida y la cultura humana, inventará lo nuevo, el sistema que sustituirá al capitalismo. Yo tengo mi consuelo en mi manera de pensar, y acepto lo que se me viene encima. Por qué voy a estar triste, si estamos rodeados de milagros. Piense en un huevo. Un gran invento sin técnicos, sin científicos, sin nada. El huevo es una maravilla." [...] "El poder no quiere reflexionar porque no le interesa cambiar. Mientras, se corrompe todo, el sistema se hunde, entramos en esta barbarie. Como pasó al final de Roma. Ahora viene otra sociedad. El sistema capitalista se ha terminado: ya no funciona." [...] "El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro."

"El capitalismo sigue agarrado a lo mismo: que el mercado es la libertad. Y yo lo que digo es que el mercado es la libertad si uno tiene dinero, porque, si no, no tiene libertad ninguna. Pero esta segunda parte, que es elemental, se escamotea." [...] "La corrupción es que los hombres que han de gobernar se ofrecen en venta. El capitalismo lo convierte todo en mercancía. Somos naturaleza, y poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe."

"Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada." [...] "El mercado no es la libertad: vaya usted al mercado sin dinero a ver la libertad que tiene."


"Este mundo está traicionando a la vida."

"Es asombroso que la humanidad todavía no sepa vivir en paz, que palabras como competitividad sean las que mandan frente a palabras como convivencia."

"Vivimos en una época de barbarie. Se desintegra la civilización occidental tal como venía del siglo XV. Tiene razón Fukuyama, pero al revés: estamos en el final de la historia, pero no por haber llegado al colmo, sino por haber llegado al desmoronamiento."

"El sistema tiene capacidad de digerir lo que no le conviene. El ecologismo se aprovecha para vender máquinas correctoras, para transplantar lo antieconómico de los países adelantados a los atrasados… Pero no para hacer ecología de verdad."

"Lo que más me ha impresionado de este siglo XX que finaliza es la estupidez y brutalidad humanas."


"La ternura da una intensidad profundísima. Y para eso no necesito el alma, tengo la mente. El cerebro, a base de combinar ideas como hace, peor, un ordenador, construye un mundo mental que da las sensaciones que se atribuyen al alma. Yo tengo memoria, algún entendimiento y voluntad. El mundo es energía. Todos tenemos una chispa. A lo que llaman alma, yo lo llamo mente."

"La felicidad es una palabra muy difícil de emplear. Yo me planteo el problema de llevarme bien conmigo mismo..." [...] "...en gran parte es llevarse bien con uno, y luego con los que están cerca."

"Yo no puedo decir si hay Dios o no. Creo que no, pero no tengo seguridad. Ahora, tengo la seguridad de que el Dios que nos vende el Vaticano es falso, y lo compruebo leyendo la Biblia con la razón y no con la fe. Cuando creemos lo que no vemos, acabamos por no ver lo que tenemos delante." [...] "Yo pienso que lo esencial en el mundo es la energía, y hay una energía cósmica que pone todo en movimiento; si quieres llamarlo Dios, llámalo Dios, pero yo no necesito un Dios paternal que me consuele ni nada de eso, pero esa energía es una inmensa hoguera en la que están saltando chispas constantemente. Y yo soy una chispa. De pronto una chispa salta y luego se apaga."

"Cuando me preguntan cómo me gustaría que se me recordara, yo siempre digo que como una buena persona."


"Mis ojos, mis oídos, mis manos. Por ella vivo; sin ella, estaría muerto.”


28 julio 2012

Dos más dos son cinco: el espejismo de internet contra la pobreza y la ignorancia


Diseño de portada ©La Mandra Ediciones
"Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción –era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y cada cual poseyera un auto o hasta un aeroplano, desaparecería la forma más hiriente y obvia de desigualdad. Si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en la que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida al tiempo que el poder siguiera en manos de una minoría, una pequeña casta privilegiada. Pero semejante sociedad, en la práctica, no podría mantenerse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de los seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprendería muchas cosas y empezaría a aprender por sí misma. Y si empezara a reflexionar, se daría cuenta, más pronto o más tarde, de que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabaría barriéndola. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible sobre la base de la pobreza y en la ignorancia."

[...]

"Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del periodo neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época a época, pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro."

George Orwell: 1984 (1949)
[parte II, capítulo 9]


Dos y dos son cinco. Sin una práctica estricta del buensexo y el bienpensar y un control preciso del paracrimen, el doblepensar y la neolengua, cualquiera puede ser acusado de crimental contra el Partido y no tendrá, inevitablemente, escapatoria. Miniver, Minipax, Minimor y Minindancia, los ministerios, controlan la existencia de los individuos y la Policía del Pensamiento, que les sigue el rastro desde su nacimiento a través de sus telepantallas, los vaporizará entre estertores de dolor y no tendrán otro futuro que el de nopersonas, porque la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza.

Orwell nos pintó en 1984 una sociedad oscura y opresiva cuya visión resulta hoy particularmente angustiosa y sobrecogedora. No hace mucho, Internet irrumpió como un inesperado brote de esperanza para la igualdad, convirtiéndose, al poner al alcance de todos el conocimiento de la historia y de la ciencia, en un ligero contratiempo para el Poder, la casta privilegiada. Sin embargo, no ha hecho falta que pase mucho tiempo. En 2012 los acontecimientos vuelven a mostrar que todo empieza a estar ya otra vez bajo control. La jerarquía luce de nuevo como una pirámide inmarcesible. El Gran Hermano te vigila. El poder es dios.



02 abril 2012

Henry, retrato de un gilipollas


España, 30 de marzo de 2012. Los ministros Sáenz de Santamaría, Montoro y Soria comparecen cariacontecidos en rueda de prensa para explicar los Presupuestos Generales del Estado, el mayor mazazo a las economías familiares que se recuerda. Frente a la tele, Genaro Risueño, Henry para los amigos, da cuenta de su tercera lata de Cruzcampo despatarrado en el sofá.

Desde el principio, los tres ministros coinciden en mostrarse, cada cual a su modo, como gente magnífica: profesionalmente capaces, sensibles pero seguros ante la desgracia ajena, y siempre mejores que cualesquiera otros. La ministra Soraya empieza acojonando a la nación (Estamos en una situación límite) y Montoro amenaza con durísimos ajustes. A su pesar, y siempre en el empeño de servir a España, tendrán que reducir el presupuesto de los ministerios (17%), aunque, no cunda el pánico, no subirán el IVA, congelarán pe-ro-no-re-du-ci-rán el sueldo de los funcionarios, actualizarán las pensiones más bajas, agilizarán las ayudas a Lorca e invertirán partidas de dinero en bancos de alimentos para los más necesitados. ¡Santa Madre del Amor Hermoso! -brama Henry desde su asiento-, ¡Vuelve la caridad cristiana!

Soraya, pinipón de acero
A continuación, la ministra, con gesto pesaroso, previene a sus paisanos de que no todo va a ser buenas noticias. Por desgracia, se han visto tran-si-to-ria-men-te obligados a recortar, entre otros muchos ámbitos, en políticas de empleo, en cooperación, en inmigración (de 67 mills. a 0), en desarrollo rural (200>28), en energías renovables (80>10 en vehículos eléctricos), en educación, cultura y deportes (830 mills. menos), en acceso a la vivienda (322 menos) y hasta habrá copago judicial en 2ª instancia. Ser rico o pobre no será lo mismo ante la ley, sin embargo, vuelve a insistir, son medidas co-yun-tu-ra-les. Soraya, pinipón de acero, se lleva entonces la mano al pecho y, recordando que la gravedad de la situación hace buena cualquier medida que se tome, suelta la enésima: no habrá paz para los dependientes. De 28 mills. de euros se pasará a 0. Adiós, Ley de Dependencia.

Montoro, tinkigüinki letal
Henry se vuelve a mirar a sus padres, sentados dando cabezadas en sendos butacones a izquierda y a derecha, y se siente un perfecto e invisible gilipollas. Y no es tonto. Después de tantos días muertos delante de la tele, ha aprendido a interpretar la neolengua de "estos sinvergüenzas". Piensa en los sueldos que ganan, en su política de enchufes, en los 10 mills. anuales del presidente de Telefónica o en los 88.000 inyectados a la banca. Se entremezclan ideas y sentimientos. No le parece justo que no recorten a la jodida Iglesia ni un maldito euro (solo en profesores de religión ya se van 109 mills.) y le pone de los nervios que propugnen una amnistía fiscal para delincuentes de guante blanco precisamente quienes se habían opuesto hasta ahora a ello. Urdangarín, al que tanto detesta, debe de estar en alguna parte celebrándolo. ¿De qué puede extrañarse? ¿No son los mismos que han puesto como número 2 de la Oficina Antifraude a alguien que venía de dimitir por la estafa de Gestcartera?

Soria, momia guanche
Con cada vez más cara de tonto, observa Genaro de nuevo a sus viejos, con más de 80 años y una pensión de mierda después de trabajar toda la vida, convencido de que lo que están diciendo por la tele "esos pendejos" los hundirá aún más en su negro agujero. Los imagina en el supermercado, renqueantes, moviéndose torpemente con el carrito sin poder comprar casi de nada, salvo lo básico, y solo si es barato. Con un ataque de cuernos considerable, escucha ahora a Soria, la momia guanche: a los hachazos en sanidad y servicios sociales, se va a sumar la subida del gas (5%) y la electricidad (7%).

Por un momento, cuando ya la rueda de prensa ha terminado, Henry se ve degollando a sus viejos para librarlos de su injusta existencia, y teniendo que matarse él por haberlos matado. Luego, sin saber muy bien cómo, termina acordándose de Santos Trinidad, envuelto en sangre y hasta el culo de alcohol. ¡Qué coño! Lo mejor será cortarles el cuello a estos malvados. Que no jodan nunca a nadie más. Al poco, tras tres horas tumbado, se levanta por fin y se va a la cocina pensando en cómo hacerlo. Cuando regresa, bastante más relajado, con la cuarta Cruzcampo, vuelve a tirarse en el sofá y pulsa el 5 en el mando a distancia. Total, si no lo hace él, siempre habrá alguno. A fin de cuentas, esto no ha hecho más que empezar.

21 marzo 2012

10 tuits de febrero

18 febrero 2012

10 tweets de enero


02 febrero 2012

Carta a José Luis Sampedro

Nos han educado para ser productores y consumidores
pero no para tener pensamiento propio.

José Luis Sampedro

Honorable y apreciado José Luis Sampedro,

más alla de que algunos datos de su larga biografía pudieran hacer murmurar a los más suspicaces (asesor de ministro y subdirector general en el Banco Exterior de España durante el franquismo; senador por designación real en la Transición o, incluso, miembro de la a veces criticable Real Academia de la Lengua), resultan evidentes sus cualidades como economista, profesor universitario y escritor, por lo que no extraña en absoluto que hayan sido ampliamente reconocidas: medalla de la Orden de Carlomagno del gobierno de Andorra, doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla, Premio Internacional Menéndez Pelayo, Orden de las Artes y las Letras...

No obstante, como ocurre con Noam Chomsky, cuyas investigaciones en lingüística, las más revolucionarias de la historia de la disciplina, han quedado con el tiempo relegadas ante la opinión pública por su activismo político, importa aquí menos su extenso pasado profesional que su lúcido presente como ser humano, un presente en el que, a sus 95 años, es capaz de sacar los colores a una sociedad devaluada por la injusticia, la desigualdad y el miedo consustanciales a un capitalismo salvaje que es, paradójicamente, un cadáver. Ya hemos dejado constancia en este blog de su manifiesto de adhesión al 15-M. Y todos recordamos asimismo su prólogo a Indignaos de Stéphane Hessel y su colaboración en el proyecto Reacciona.



Ahora, sin embargo, días después de ver en Salvados, el programa de Jordi Évole, que su capacidad de emocionar y hacer reflexionar al mismo tiempo sigue intacta, quiero respetuosamente sugerirle que RECHACE el Premio Nacional de las Letras que el Ministerio de Cultura le concedió en noviembre de 2011. Un ministerio impulsor de ACTA y la ley Sinde -hoy Sinde/Wert- que limita el libre tránsito del conocimiento y favorece la censura en la red, asegurando así el enriquecimiento de los lobbies de siempre. Un ministerio hoy dirigido por José Ignacio Wert, que inicia su gestión arremetiendo contra la educación pública con malas artes. El ministerio, en suma, de un gobierno que usted ha combatido con firmeza desde su idea de una economía humanizada. Creo, sinceramente, que es cuestión de coherencia que lo haga. 

Atentamente.


 


17 junio 2011

Violencia. Welcome to the terrordome

A John Lennon, es sabido, algo le empujó a hacer una pequeña modificación en la letra de la segunda versión de Revolution. Si en la primera -agosto de 1968- se decía when you talk about destruction, don't you know that you can count me out, en la segunda lo que se oía cantar era ...you can count me out, in. En pocas semanas, su pacifismo de corte orientalizante, propio de la época y causa de estupor en los movimientos de izquierda, había cedido a sus incertidumbres en cuanto a los modos de luchar para cambiar el mundo, algo más acorde con su origen proletario.

Parecidas cuitas debieron de ocupar la mente del joven Ernesto, quien, no viendo otro modo de enfrentarse a la inmensa pobreza y la injusticia criminal que veía correr por las siempre abiertas venas de América Latina, decidió combatir al enemigo con sus mismas armas. De este modo, la lucha armada se extendió desde la cabeza del Che hasta las mismísimas orillas del río Congo.

En uno y otro, podemos ver cómo el fantasma de la violencia está siempre ahí, en nuestra cabeza, acechando en la oscuridad del pensamiento lobisome. Se sabe: las guerras las hacen los malos, pero también los buenos. Sin embargo, cuándo deciden estos adentrarse en el corazón de las tinieblas es un detalle muy difícil de pronosticar.

Los episodios acaecidos en el Parlamento de Barcelona han hecho correr ríos de tinta, torrentes de palabras, océanos de tweets en estos últimos días. La palabra violencia está por todas partes. Se cuestiona la violencia de los mossos. También la de los indignados. Todo el mundo anda enfrascado en determinar si tal o cual comportamiento constituye un acto de violencia inaceptable. Y en todos los casos, las datos se interpretan, se niegan, se ignoran o se tergiversan según sean los ojos que los miran. Básicamente, dos tendencias opuestas tratando de imponer un pensamiento único y una tercera vía abriéndose paso con gran dificultad a pesar de unos cuantos hechos incuestionables: que había policías infiltrados con más que probables turbias intenciones, que un salivazo o un manotazo indignados son formas de innegable violencia y que la gente sentada en el suelo aporreada por la policía era gente real y no de goma.

En fin, ¿para qué hablar más de ello? No importa ya tanto lo que ha pasado [pueden leerse al final diferentes interpretaciones de los hechos] como el papel que puede jugar la violencia en la España crispada que se nos viene encima. Parece claro que la insurrección pacífica es el arma principal con que cuentan los movimientos de protesta. Lo único a fecha de hoy capaz de desarbolar el andamiaje de injusticia, probablemente milenario, que se pretende combatir, y que, por tanto, debemos preservar como oro en paño. Sin embargo, convendría no ignorar ciertos supuestos que se derivan de la observación de los datos sensibles. Existen millones de parados, ancianos empobrecidos, gente sin casa por no pagar fraudulentas hipotecas, trabajadores con salarios de miseria y sin derecho a nada. Gente exprimida como naranjas que convive con deportistas, artistas, empresarios, ejecutivos y banqueros millonarios con mansiones de lujo, una casta en la que los mismos políticos aspiran a integrarse. Políticos que, en lugar de defender la justicia social, cobran varios sueldos, mienten sin pudor, intercambian alcaldías como si jugaran a los barquitos e incumplen sus promesas electorales. Políticos, en suma, que, con la intención de perpetuar un modelo corrupto, defienden a sus iguales, les tapan sus vergüenzas y los premian con cargos, con inyecciones de dinero o impidiendo que salgan a la luz sus secretas cuentas millonarias alojadas en paraísos fiscales.

En esta tesitura, si las situaciones de extrema injusticia que hoy se están denunciando se prolongan y la movimiento 15M decide mantenerse firme en sus justas reivindicaciones, un simple razonamiento lógico nos lleva, inexorablemente, a una conclusión única: habrá violencia. Venga de donde venga. Pero habrá violencia. Y en evitarlo debería poner todo el mundo el mayor empeño. De no ser así, habrá que irse preparando. A mí ya me parece estar oyendo a Public Enemy, invitándonos a entrar en un mundo de delirio y caos: welcome to the terrordome.

Mejor que no.





Para saber más

Enrique Dans (El blog de E.D.): NO
Antón Losada (El Periódico): No más lecciones de democracia
Joseba Elola (El País): Los indignados no son violentos
Daniel Díaz (Ni libre ni ocupado): ¿Soy yo el violento?
Carlos Taibo (Rebelión): El acoso al 15-M
Pilar Rahola (La Vanguardia): Indignados indignos

21 mayo 2011

Spanish Revolution. Introducción e instrucciones de uso

Presa de un inquietante desconcierto, la sociedad española anda buscando desesperadamente las coordenadas exactas de lo que, por el momento, ha venido en llamarse spanish revolution. Gestado durante meses en la red y alumbrado el pasado día 15, un nuevo mayo glorioso ha tomado la calle con una trascendencia inesperada y las protestas, a un día de las elecciones municipales, se extienden como la pólvora por el país e, incluso, más allá de sus fronteras. Fruto de un insatisfacción largamente rumiada que, hasta hace una semana, ni al poder ni a la prensa parecía interesarles en exceso, la revuelta se ha convertido en tema inevitable en diarios, tertulias "profesionales", redes sociales o la calle, sin que las explicaciones, por superficiales, sesgadas o interesadas, resulten suficientes por ahora. A un millar de cuestiones sobre sus raíces, gestación, desarrollo, objetivo y futuro sucede un millón de respuestas, simples o complejas, que, en cualquier caso, ponen siempre de manifiesto una realidad social nada trivial.

Hay que remontarse, entre otras, a iniciativas ciudadanas como Juventud sin Futuro o No les votes -que instaba a castigar a los partidos que habían apoyado la Ley Sinde- y llegar a ¡Democracia real ya!, para penetrar en las razones de cómo y por qué miles de personas, homogeneizadas, en su extrema diversidad, en un clamor unánime que apunta a los "políticos" como causa directa de su malestar, se han lanzado a la calle en más de 60 ciudades. Suena el eco de Conoce a tu enemigo de Green Day en medio de tanta confusión: la que brota de la amalgama de hechos y sujetos implicados y la que buscan quienes pretenden boicotear o apropiarse de la nueva coyuntura. No somos marionetas en manos de políticos y banqueros se leía en una pancarta el 15M, aunque mejor sería dirigir el punto de mira a jueces y periodistas, más cercanos que la abstracción simbólica de la desigualdad que representan los banqueros.

Políticos principalmente, sí, pero también jueces y periodistas pueden considerarse, en mayor o menor medida, responsables de la degradación social que impulsa la ola de protestas. Políticos corrompidos, doblegados por los mercados, dispuestos a privatizar los bienes del estado al tiempo que manejan partidas de dinero público; políticos, aspirantes a élites y propensos a flirtear con los poderes fácticos, puestos ahí con el dinero de banqueros que pagan las campañas de esas empresas ineficientes, burocráticas y corruptas en que se han convertido sus partidos. Jueces politizados que impulsan una justicia que secunda y favorece la indiferencia ante la corrupción, la prescripción de los delitos, la desigualdad en los delincuentes y el valor del dinero como herramienta del derecho. Y periodistas convertidos, en su mejor versión, en meros informadores que transitan una senda, marcada por las líneas editoriales, que los invita a no internarse en la oscuridad del bosque traicionando, así, su principal cometido: buscar la verdad y contarla. Se sabe, por ejemplo, aunque hoy la tendencia haya cambiado bastante, que las primeras manifestaciones del día 15, a las que sólo acudieron 2 ó 3 de los grandes medios, tuvieron una muy escasa cobertura. [Obsérvese el cambio de tendencia a lo largo de la semana]

Son ellos, políticos, jueces y periodistas -por fortuna, no todos- quienes, en lugar de contribuir a crear una sociedad éticamente asumible, la narcotizan con sus malas artes, haciéndola insensible a incontables ruedas de molinos que, a lo que parece, deben resultar normales, por inevitables, por mucho que por las calles se escuchen preguntan como las siguientes:

- ¿Por qué María Dolores de Cospedal ganó 240.000€ en 2009 y mi padre no llegó a 8.000? ¿Por qué a un diputado se le retiene sólo el 4,5% de su nómina aunque se llame Cospedal? ¿Por qué la jubilación de un diputado alcanza los 74.000€ y es compatible con otros ingresos y la de cualquier ciudadano tiene un tope de 32.000 y no lo es? ¿Por qué un diputado, por inútil y corrupto que pueda llegar a ser, cobra una jubilación completa con sólo 7 años de función en el cargo y los demás necesitan 35? ¿Por qué tantísimas prebendas?

- ¿Por qué Rajoy, posible presidente de España, se ríe de los españoles cuando un día destaca el limpio historial de Bauzá y al siguiente apoya a Camps, acusado de corrupción y pendiente de juicio?

- ¿Por qué Alfredo Sáenz, del Banco de Santander, ganó en 2010 casi 10 millones de euros y el pobre de César Alierta, de Telefónica, sólo 8.600.000?

- ¿Por qué El País nos muesta a Juan Cruz y Gay Talese zampánsose un desayuno de 40€ y El Mundo nos enseña una casa de 5 millones -como la de Cristiano Ronaldo-, si cualquier rebelde sin casa desayuna por 2€ en el bar de la esquina?

- ¿Por qué antes para oír un disco lo compraba y lo grababa tantas veces como quería y ahora tengo que comprarlo, pagar Internet cada mes y no puedo darle el uso que me parece?

En suma, ¿por qué músicos, actores, deportistas, banqueros, famosos, nobles y políticos, entre otros elegidos, pertenecen a una casta especial cuyo trabajo se valora más que el de un agricultor, un marinero o un bombero?

Este muestrario mínimo de tropelías históricamente admitidas muestra cuál es el combustible que ha puesto en marcha la maquinaria del 15M. Despilfarros, corrupción, arbitrariedades, desigualdades, fastos insultantes, huecas celebraciones y palabras destinadas a adormecer los datos en medio de una crisis galopante. Así las cosas, la gente, atrapada entre el socialismo esperpéntico de Zapatero y un futuro que se llama Mariano, sin trabajo y sin saber a quién votar, ha decidido mandar muchas cosas a tomar por culo, empezando por la corrección política, y lanzarse a la calle sin miedo. Nada nuevo, por otra parte, que no haya estado en el origen de cualquier revuelta acaecida desde que nació la propiedad privada (con el paso de las sociedades recolectoras-cazadoras a las agrícolas-pastoriles) hará unos 10.000 años. En principio, no es más que un levantamiento social con todos los ingredientes consustanciales al drama humano de las sociedades jerárquicas. En síntesis, mantener o perder privilegios o, dicho de otro modo, apuntalar o destruir las fronteras entre pobres y ricos. Palabras mayores.

Hay, sin embargo, en estos movimientos un rasgo diferencial, una marca lo suficientemente distintiva como para pensar que podemos estar ante la última gran revolución social: Internet, la herramienta más revolucionaria que se pueda imaginar. Ahí está la clave. Internet es lo que distingue estas protestas del experimento fallido del 68 y lo que, a través de las redes sociales, las ha posibilitado. No en vano, todo empezó cuando la gente, reacia a echarse a la calle por otra cosa que no fuera el fútbol, se manifestó contra la Ley Sinde, que pretendía a su manera poner las zarpas del capitalismo feroz en un mundo en donde no gustan los territorios vírgenes. Y es este factor crucial el que me parece un tanto olvidado, o subsumido, en las asépticas y bienintencionadas reivindicaciones generales del movimiento 15M: preservar el conocimiento libre, la privacidad y la neutralidad en la red que amenazan el ACTA y propuestas como la Ley Sinde debería ser una consigna prioritaria. Si no se logra, se habrá perdido todo.

Hay, además, otros aspectos inquietantes a considerar en torno al mayo español. A la dificultad intrínseca de encontrar soluciones a la compleja maquinaria averiada en que se ha convertido la sociedad, se añaden otros peligros. Desde fuera, se intenta deslegitimar el movimiento, ridiculizándolo, minusvalorándolo, tratando de absorberlo o, sencillamente, reprimiéndolo, aunque ello no haga otra cosa que mostrar la importancia de los acontecimientos. Es asimismo obvio que, desde dentro, el peso de algunos líderes podría desvirtuar las inquietudes colectivas. A veces, se ven alegrías desmesuradas y gente hiperestimulada que parece andar jugando a la revolución. Otras, se oyen análisis muy alejados de la realidad e, incluso, manifestaciones de vergüenza ajena. Boutades o intrascendencias dichas por algún pope pueden tener más eco que aportaciones serias hechas por desconocidos. De hecho, la propia arquitectura de las redes sociales ya comporta peligros. El esquematismo de los mensajes puede muy fácilmente favorecer la demagogia.

No parece, en resumidas cuentas, que estemos ante una empresa fácil, a la que, por lo demás, no acertamos a vislumbrarle tan siquiera un futuro inmediato. Por desgracia, todos compartimos idéntico genoma y la historia nos demuestra lo que se puede esperar de nosotros, independientemente de dónde hayamos construido las trincheras. Sin embargo, sea como fuere, la spanish revolution ya está en marcha y podría ser nuestra última gran oportunidad. De modo que, aunque aún no sepamos adónde puede conducirnos, abre un evidente resquicio para la esperanza que será mejor no desperdiciar. A fin de cuentas, tenemos derecho a soñar y, afortunadamente por ahora, soñar sigue siendo gratis.

14 mayo 2011

José Luis Sampedro ante las movilizaciones del 15 de mayo


Manifiesto de adhesión de José Luis Sampedro al proyecto ¡Democracia real ya! con motivo de las movilizaciones organizadas para el 15 de mayo:


Queridos amigos:

Ante la imposibilidad de asistir a vuestra convocatoria, deseo con estas líneas manifestar mi adhesión a la iniciativa ¡Democracia real ya! Naturalmente interpretando la palabra “real” como adjetivo referido a realidad y no a realeza.


Hace unos meses me uní a Stéphan Hessel prologando su panfleto Indignaos. Era un llamamiento a no aceptar sin más la tiranía del poder financiero y el abandono de los valores que encarnaba nuestra civilización (Europa). Poco después, Rosa María Artal tomó el relevo y bajo el título Reacciona nos invitó a unos cuantos estudiosos a profundizar en las razones para actuar frente a la crisis económica, política y social del sistema.
(1)

Ahora es vuestro turno, mucho más importante. Me ilusiona ver que los receptores del mensaje, muy certeramente, habéis comprendido que no basta con indignarse, que es necesario convertir la indignación en resistencia y dar un paso más. El momento histórico impone la acción, la movilización, la protesta, la rebelión pacífica. El llamamiento a indignarse no debe quedarse en un best-seller fácilmente digerible por el sistema y así lo estáis demostrando con esta convocatoria.


Por eso me adhiero a vuestras reivindicaciones, hago mío el manifiesto, me solidarizo y deseo un clamoroso 15-M. Pero sobre todo, os animo a avanzar en la lucha hacia una vida más humana. Los medios oficiales no se van a volcar con vosotros y encontraréis muchos obstáculos en el camino, pero está en juego vuestro futuro. El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras.
José Luis Sampedro


(1) Los estudiosos son Baltasar Garzón, José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Javier López Facal, Javier Pérez de Albéniz, Ignacio Escolar, Carlos Martínez, Juan Torres, Lourdes Lucía, Angels Martínez i Castells y Rosa María Artal, y, en honor a la verdad, sorprende que, sobre todo estando entre ellos algunas figuras destacadas en la defensa de la cultura digital, especialmente críticas con el canon digital y la Ley Sinde, como son Escolar o Pérez de Albéniz, el libro no sea de libre distribución.

09 marzo 2011

Políticos corruptos y esperanza de vida (killing me softly)


Gracias a dios mira cómo estoy: de puta madre
Belén Esteban


Escribo probablemente desde mis últimos momentos. Quién sabe si será cuestión de días. Así está la cosa y no creo que haga falta dar muchas explicaciones.

Si se echa un vistazo a la mayor parte de las páginas de este Mundo Narcótico, se verá cómo el pesimismo y la infelicidad que de él se deriva, o viceversa, impregnan casi siempre el punto de vista, por mucho que se camufle en el sarcasmo, la musicalidad o la retórica. Ed Diener, destacado exponente de la Psicología Positiva, cree demostrado que la infelicidad acorta la vida. Más aún, incluso, que la obesidad, que es cosa probada. Y la cuestión no es trivial. Sus extensas investigaciones, basadas tanto en la sesuda observación como en pruebas experimentales con personas y animales, han arrojado sorprendentes conclusiones que corroboran lo que el sentido común ya nos anunciaba de antiguo. Así, animales sometidos a estrés por hacinamiento ven mermadas su capacidad inmunológica y, por ende, su longevidad frente a los que viven en clave optimista gracias a una existencia no estresante. Y la misma conclusión se extrae de la observación a lo largo de 40 años de 5.000 estudiantes: los pesimistas tienden a morir antes. En fin, un hallazgo sorprendente hasta para el propio Diener: cuanto menos feliz seas, menos vivirás, por mucho brócoli y zanahorias que comas.

Diener, también conocido como Dr. Happiness, pone de manifiesto que las políticas sanitarias de nuestros gobiernos, que apuntan a combatir el tabaquismo, la mala alimentación, el sedentarismo o la obesidad, harían bien en incluir entre sus objetivos el de evitar el enfado crónico y la depresión del ciudadano, es decir, el de ser feliz. La lectura es fácil de entender. Lo que ya no lo parece tanto es poder sacar partido a semejante evidencia. El individuo, desdichado, por mucho empeño que ponga en capear el temporal con buena cara, e inmerso en una sociedad estresante y hostil como la nuestra, poco podrá hacer por evitarlo.


Elisa de la Nuez escribió hace unos días La fractura entre política y ciudadanos. Con prosa clara y serena y una argumentación previsible pero demoledora, radiografía la fractura existente entre un individuo enfurruñado y frustado y una clase política, ineficaz y corrupta, habitante de una dimensión diferente donde rigen leyes exclusivas, que ni le escucha ni le representa. Volviendo a Diener, el individuo, así impelido a la infelicidad, se hundirá en un mar de pesimismo en el que, sin oxígeno, terminará convertido en un muerto viviente, para pasar, en poco tiempo, a la categoría de muerto prematuro. Y si las tormentas políticas que nos azotan de continuo arrastran estos lodos en el plano personal, en la esfera social, como alerta de la Nuez, podrían surgir líderes peligrosos que sustituyeran a esta casta inoperante, ciega y sorda, de políticos de mierda.

En fin, si no fuera porque ya no confío ni en los jueces, pondría una denuncia contra el estado por maltrato permanente y lesiones con posible resultado de muerte -en mi caso, la mía-. O me apuntaría a los tibios movimientos de insubordinación que van surgiendo: nolesvotes, avaaz, indignaos... Pero no puedo. De tanta frustración, no creo que me quede ya tiempo más que para morirme.