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10 abril 2013

José Luis Sampedro por sí mismo

Un torrente de noticias, crónicas y semblanzas, incluso un acopio incesante de frases suyas, inundan todos los medios informativos estos días, los que siguen a su muerte privada la madrugada del pasado lunes 8 de abril. Sin embargo, como no abundan en el mundo de hoy figuras emblemáticas como la suya, queremos dejar aquí constancia agradecida de su persona con sus propias palabras, la mejor manera posible tratándose de alguien que se limitaba a decir lo que pensaba sin sentirse intimidado por su posición de privilegio.



"El sistema nos educa exclusivamente para ser productores y consumidores. Al sistema no le interesa que cada cual piense por su cuenta. Y si es importante la libertad de expresión, es mucho más importante la libertad de pensamiento."

"... a los que mandan no les conviene, por eso no favorecen el pensamiento crítico, sino el transmitido por sus medios y por la educación, porque eso empieza en la niñez. Ahora lo de Bolonia es entregar la Universidad a los financieros e industriales. Y se estudiará lo que convenga para producir más."

"Yo desde luego le reprocho [al gobierno español] que no haga ciertas cosas. Por ejemplo, sigue manteniendo en la escuela pública la enseñanza religiosa. No sé si eso es constitucional, pero la iglesia católica está retrasada con respecto a la sociedad española. Y la religión organizada -me refiero a la que protagoniza el clero- no tiene nada que hacer en la escuela pública."

"El desarrollo está pensando en la rentabilidad. Lo importante no son esas tres palabras que ahora todo lo mandan: productividad, competitividad e innovación. En vez de productividad, propongo vitalidad; en vez de competitividad, cooperación, y frente a esa innovación que consiste en inventar cosas para venderlas, creación."

"La ciencia está en manos del dinero. Pero las creaciones científicas se hacen con un propósito y luego tienen otras consecuencias. Internet ha permitido lo que llaman globalización: pasar el poder de los políticos a los financieros. Pero la globalización, al tiempo que ha permitido a los ricos dominar más el mercado, ha creado los foros sociales que pueden minarles."


"La democracia está pervertida, está secuestrada."

"Los Gobiernos no evitaron la crisis financiera y los pueblos siguen votando a quien ha hecho las cosas mal. ¿Quiénes provocaron la crisis? Los banqueros. ¿Quiénes salieron antes? Los banqueros. ¿Quiénes siguen ganando mientras el resto está parado? Los banqueros. ¿Quiénes les manda? El capital."

"Estamos divididos deliberadamente para que seamos menos eficaces. La civilización moderna trata de individualizarnos y decirnos: usted es un individuo, usted es el rey de la creación, usted elija, usted tiene derecho, usted tiene libertad. Si aquí se reunieran todos los jóvenes, pero todos, podrían hacerse grandes cambios. Pero no se harán, porque los del PP harán lo que les dicen, y los del PSOE harán lo mismo".


"El cosmos no para de cambiar. Y lo mismo que ha inventado la vida y la cultura humana, inventará lo nuevo, el sistema que sustituirá al capitalismo. Yo tengo mi consuelo en mi manera de pensar, y acepto lo que se me viene encima. Por qué voy a estar triste, si estamos rodeados de milagros. Piense en un huevo. Un gran invento sin técnicos, sin científicos, sin nada. El huevo es una maravilla." [...] "El poder no quiere reflexionar porque no le interesa cambiar. Mientras, se corrompe todo, el sistema se hunde, entramos en esta barbarie. Como pasó al final de Roma. Ahora viene otra sociedad. El sistema capitalista se ha terminado: ya no funciona." [...] "El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro."

"El capitalismo sigue agarrado a lo mismo: que el mercado es la libertad. Y yo lo que digo es que el mercado es la libertad si uno tiene dinero, porque, si no, no tiene libertad ninguna. Pero esta segunda parte, que es elemental, se escamotea." [...] "La corrupción es que los hombres que han de gobernar se ofrecen en venta. El capitalismo lo convierte todo en mercancía. Somos naturaleza, y poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe."

"Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada." [...] "El mercado no es la libertad: vaya usted al mercado sin dinero a ver la libertad que tiene."


"Este mundo está traicionando a la vida."

"Es asombroso que la humanidad todavía no sepa vivir en paz, que palabras como competitividad sean las que mandan frente a palabras como convivencia."

"Vivimos en una época de barbarie. Se desintegra la civilización occidental tal como venía del siglo XV. Tiene razón Fukuyama, pero al revés: estamos en el final de la historia, pero no por haber llegado al colmo, sino por haber llegado al desmoronamiento."

"El sistema tiene capacidad de digerir lo que no le conviene. El ecologismo se aprovecha para vender máquinas correctoras, para transplantar lo antieconómico de los países adelantados a los atrasados… Pero no para hacer ecología de verdad."

"Lo que más me ha impresionado de este siglo XX que finaliza es la estupidez y brutalidad humanas."


"La ternura da una intensidad profundísima. Y para eso no necesito el alma, tengo la mente. El cerebro, a base de combinar ideas como hace, peor, un ordenador, construye un mundo mental que da las sensaciones que se atribuyen al alma. Yo tengo memoria, algún entendimiento y voluntad. El mundo es energía. Todos tenemos una chispa. A lo que llaman alma, yo lo llamo mente."

"La felicidad es una palabra muy difícil de emplear. Yo me planteo el problema de llevarme bien conmigo mismo..." [...] "...en gran parte es llevarse bien con uno, y luego con los que están cerca."

"Yo no puedo decir si hay Dios o no. Creo que no, pero no tengo seguridad. Ahora, tengo la seguridad de que el Dios que nos vende el Vaticano es falso, y lo compruebo leyendo la Biblia con la razón y no con la fe. Cuando creemos lo que no vemos, acabamos por no ver lo que tenemos delante." [...] "Yo pienso que lo esencial en el mundo es la energía, y hay una energía cósmica que pone todo en movimiento; si quieres llamarlo Dios, llámalo Dios, pero yo no necesito un Dios paternal que me consuele ni nada de eso, pero esa energía es una inmensa hoguera en la que están saltando chispas constantemente. Y yo soy una chispa. De pronto una chispa salta y luego se apaga."

"Cuando me preguntan cómo me gustaría que se me recordara, yo siempre digo que como una buena persona."


"Mis ojos, mis oídos, mis manos. Por ella vivo; sin ella, estaría muerto.”


26 abril 2011

La beatificacion de Juan Pablo II: Roma en éxtasis

Ayer fue fiesta en Italia. Doble fiesta. La Pasquetta o lunedí dell'Angelo y el LXVI Aniversario de la Liberación. Una te invita a quedarte en casa a comer en familia. La otra te empuja a la calle a manifestarte -razones hay-. Yo opté por salir a echar un vistazo.

Apenas crucé la puerta, la primera brisa de aire me acercó el comentario de uno que pasaba: Cazzo, sembra più Natale di Pasqua. È vero, dije yo. El cielo no era el divino cielo preñado de luminosidad que se le presupone a una ciudad eterna en fechas como estas. Era un día gris y ventoso en el que más que llover, había llovido y cientos de miles de cacas de las decenas de miles de perros de Roma, disueltas, se extendían por las ruinosas y desangeladas aceras encharcadas. Parecía, en efecto, un día navideño: todo cerrado, casi nadie por la calle y, además, alguien a punto de nacer en lugar de morir o, a lo sumo, resucitar, como sería lo propio de la Pascua. Y es que el nacimiento de San Juan Pablo II a partir de las cenizas de Karol Wojtyla, cuyas capacidades milagrosas, entre otras, parecen más que probadas, tendrá lugar el próximo domingo, 1 de mayo. Un espectacular y milimétrico montaje el de la beatificación de Juan Pablo II, con todo vendido hace ya tiempo a pesar de que los precios han subido un 300%. Así que, en ese momento, sin saber muy bien de dónde me venía la necesidad, enfilé hacia el Vaticano buscando las señales de un acontecimiento que promete convertir una urbe caótica en un caos supino y proverbial. Porque qué es dios sino verbo, aunque ahora se conjugue en polaco.

Por Monteverde, si bien no en exceso, se iban viendo cada poco carteles y autobuses con la cara del superhéroe eslavo informando del evento inminente. En el Trastevere, por el contrario, todo seguía su curso habitual: olores a comida y tabaco, tiendas abiertas, restaurantes y baretos atestados, músicos por la calle y gente bebiendo y comiendo a la intemperie. La liturgia trasteverina sólo se rige por su propio catecismo. Sin embargo, a medida que me iba alejando, los ecos paganos volvían a ser sustituidos, con fuerza redoblada, por la epifanía del nuevo Advenimiento de San Juan Pablo II el flagelante. Cuando llegué por fin a Via della Conziliazione, al fondo el Vaticano, todo era gente variopinta y multiétnica, autobuses de doble piso rebosantes, pizzerías y restaurantes ruidosos, autoportantes supermercado regentados por dependientes hindis, librerías monoteístas, tiendas de souvenirs... Broches, escapularios, rosarios, estampitas, monedas, bufandas, banderines, gorras, camisetas... Un casino estratégicamente vigilado por furgonas de policía. Y así hasta la mismísima Piazza di San Pietro.

San Pedro era un hervidero humano del que sólo sobresalía su obelisco central. Miles de cámaras ametrallaban cualquier punto del espacio posible. Clic, clic, clic... Apenas había zonas vacías en la impresionante superficie. A mi izquierda, en una pantalla gigantesca, se proyectaba la vida, viajes y milagros -hasta 251 se le atribuyen- del gran Karol Wojtyla. Las imágenes se sucedían sin solución de continuidad con breves subtítulos en 6 lenguas distintas: en Corea, en Grecia, en España, en Colombia, en Paraguay... con huérfanos, con ortodoxos, con ancianos, con musulmanes... dando de comer a un niño, dejándose abrazar por un pobre, mirando con tristeza el horizonte, oyendo con dulzura... La gente que pasaba se iba agolpando frente al monitor. Dos jóvenes grunge se pararon a mi lado, dieron la última calada del canuto y se cogieron de la mano, mientras observaban, absortos, las imágenes. Luego se miraron y se besaron sin complejos. ¿Quién queda por saber que ese hombre de ahí con cara de bueno, que hacía turismo por el mundo, no mostraba embarazo por moverse en un coche ridículo, dirigía un negocio impresionante y decía lo que es bueno y lo que no, no es un santo ya antes de ser siquiera beatificado?

En este punto, me puse yo también a sacar fotos. Enfoqué, al fondo, los portales de la basílica, la puerta Filarte y la ventana en la que tantas veces vimos con angustia a un Wojtyla con parkinson. En las valladas escalinatas de delante se veían macizos de flores de colores, sobre todo amarillas, anunciando los fastos inminentes. La multitud se movía de forma imprevisible y aparecia y desaparecía a diestra y a siniestra del visor de mi cámara y casi me mareaba. Dirigí, entonces, el objetivo hacia los soportales de la derecha. Por allí, un río humano, lenta y pesadamente, avanzaba en fila, tickets en mano, para entrar en la basílica y los museos vaticanos. Todos parecían contentos o, cuando menos, transidos de alguna suerte de bondad. Una mujer me avisó de que se me había caído la cazadora y la recogió y me la entregó con gesto suave. Me puse entonces a hacer algunas anotaciones en mi cuaderno en el centro de la plaza y sentí que alguien me observaba con sana curiosidad hacia ya un tiempo. Lo miré al fin y me sonrió dulcemente, al tiempo que una pareja se besaba candorosamente contra el obelisco.

No me hallaba. Yo no pintaba nada en aquel cuadro. Debía ser el único hijo de la gran puta que no sólo no se creía nada de todo aquello, sino que, además, creía que cualquier tarea de reconstrucción tendría que empezar por demoler el Vaticano. Me fui de allí de inmediato por respeto a tanta buena gente.


















13 abril 2011

Youcat: Nuevo Catecismo Católico

Estoy tumbado oyendo la radio en Villa Sciarra, a pocos minutos a pie del Vaticano. Medio adormilado bajo un sol de justicia casi divina, me parece que hablan de un nuevo catecismo para la juventud, pero no me entero. Me incorporo y escribo "nuevo catecismo católico" en Google. Aparecen los primeros 10 resultados. El primero es la página que el homónimo grupo punk vasco tiene en Myspace. Tras dos décadas de trayectoria musical cuenta con títulos como Puedes caminar encima del agua, Los ángeles, Aquí llega dios o Esta vida apesta... Por un momento creo haber identificado la noticia, pero en cuanto me topo con el término Youcat (síntesis de Youth Catechism), sé que es eso lo que andaba buscando.
 
Youcat, que ni se refiere, obviamente, a los punkis donostiarras ni se trata de una alternativa a youtube, es un nuevo catecismo dirigido a los jóvenes elaborado sobre la base del universalista Catecismo de la iglesia católica de 1997. La brillante idea de hacer un catecismo ado surgió de la iniciativa del papa Wojtyla y ha sido impulsada hasta su conclusión por el papa Ratzinger, mientras que Christoph Schönborn, hijo de nobles y arzobispo de Viena, se ha encargado de su edición. Ya en las librerías desde el 30 de marzo y con 14.000 ejemplares vendidos, la obra, que se ha presentado hoy en la Santa Sede, ha sido traducida a 13 lenguas y podrá leerse en smartphones e iphones.

El nuevo catecismo, que cuenta con un prefacio firmado por el mismísimo Benedicto XVI, se plantea a corto plazo como vademécum para los jóvenes que acudirán a la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid los días 16 y 21 de agosto, para lo que ya han sido distribuidos en torno a un millón de ejemplares. Sin embargo, su meta última no es otra que convertirse en una herramienta indispensable para la resolución de cualquier pregunta, zozobra, contradicción o encrucijada existencial que pudiera perturbar al joven en su vida terrenal, ayudándole a saber, según las propias palabras de Benedicto XVI en el prólogo, en qué consiste la verdad de la vida. Sintético y breve en su redacción y de factura alegre, a lo largo de sus 300 páginas se sucede un patrón constante (pregunta, respuesta y comentario) en torno a temáticas amplias que van de lo metafísico trascendental a lo material y lo antropológico, desgranadas con toda la complejidad que exige el mundo moderno, pero expuestas con un utilitarismo y simplicidad tales que el joven satisfará, sin duda, ese deseo de luz que, en su camino hacia esa verdad, reclama.

Sus 527 preguntas conforman un impresionante fresco holístico de los diferentes planos de la existencia humana y muestran el imponderable -¿inasible? ¿innominable?- fruto del trabajo desarrollado por algunos representantes de los representantes de dios aquí en la Tierra. No hay nada que escape al ojo crítico de dios: sexualidad, familia, ciencia, política, economía, consumo, medicina, derecho, justicia social, trabajo, ecología, moral... y religión. Veamos algunos ejemplos que tomo de la versión en papel de La Repubblica:
 
¿Qué es el pecado? Es una palabra, hecho o intención con la que el hombre transgrede consciente y voluntariamente el orden de las cosas previsto por dios.
¿Qué son los ángeles? Son criaturas puramente espirituales dotadas de intelecto y voluntad. No son corpóreos, ni mortales, ni, por lo común, visibles.
Si Dios lo sabe todo y puede hacerlo todo, ¿por qué no impide el mal? Dios permite el mal sólo para que pueda surgir algo mejor. [comentario: El mal del mundo es un misterio oscuro y doloroso... La muerte y la resurrección de Cristo nos enseña que el mal no tenía la primera palabra y que tampoco tendrá la última; del peor mal dios ha hecho brotar el mejor bien, y nosotros creemos que con el Juicio Universal dios acabará con cualquier injusticia.]
¿Qué pasará cuando el mundo se acabe? Con la llegada de Cristo habrá un cielo y una Tierra nuevos.
¿Hay contradicción entre fe y ciencia? No existe una contradicción insoluble entre fe y ciencia, porque no puede haber una doble verdad. [comentario: No hay una verdad de fe que pueda competir con la verdad científica. Sólo hay una verdad a la que se refieren tanto la fe como la racionalidad científica. Dios ha querido la razón, con la que podemos reconocer las estructuras racionales del mundo, al tiempo que ha querido la fe...]
¿Cuál es la importancia del domingo? Si el domingo es ignorado o abolido, todos los días son laborables. El hombre, que ha sido creado para la alegría, se transforma así en animal de carga potencialmente esclavizado por el consumismo.
¿Puede un cristiano jugar en bolsa o en internet? Puede jugar mientras quede en el ámbito normal de las reglas de la Hacienda Pública y no contradiga otras reglas morales.

La precisión alcanza tal extremo, que ayer fue momentáneamente retirada la versión italiana del Youcat, porque en la pregunta 420, referida al uso de anticonceptivos, se deslizaba en algún enunciado la posibilidad de poder usarlos. No existe, pues, la menor duda acerca de cuál es la férrea filosofía que los conduce. De ahí que se llegue incluso a aconsejar la desobediencia civil si fuera necesario:

¿Cuándo es necesario negar la propia obediencia al Estado? Nadie puede seguir disposiciones que provengan del Estado que contradigan las leyes divinas.

Llegados a este punto, me viene al recuerdo la figura de Darwin, quien, profundamente creyente y educado en el creacionismo, se veía incapaz de publicar el resultado de sus investigaciones, no ya porque ello lo obligaba a abandonar la religión, sino, además, porque podía hacer daño a sus seres queridos, su mujer entre ellos. Sólo veintitantos años después, la posibilidad de que el joven Alfred Russell Wallace, que había llegado a conclusiones similares a las suyas y estaba a punto de mandarlas a la imprenta, se le adelantase, le llevó a publicar El origen de las especies. Lo que ocurrió después ya lo conocemos.

¿Tendremos al final nosotros la suerte de Darwin? ¿Conseguiremos escapar, nosotros, nuestros hijos, de la visión tenebrosa, alucinada y demencial de los representantes de dios? Lo tenemos difícil. No parece que haya psiquiátricos para tanto loco ni cárceles para tanto delincuente.

13 abril 2010

Operación Cura Pedófilo

Cuando das el último trago al café, ya has descodificado la misma información más de 40 veces. Como todas las mañanas, diáconos, deanes, capellanes, obispos, cardenales, y hasta papas, clérigos todos, curas silentes y afanosos sin más encomienda que la entrega, aparecen una vez más en el punto de mira de abyectos periodistas lanzados con malas artes a una campaña febril de desprestigio.

La prensa no parece ocuparse de otra cosa, pero bien le valdría no olvidar una dualidad casi axiomática: los curas son portadores de una tarea sagrada, sí, pero también son hombres; y los niños, quién se atreve a negarlo, no son otra cosa que un regalo de dios. Es por ahí, por esa grieta, por donde los curas, representantes de un dios acaso no tan deseado como deseante, se despeñan cada poco cayendo en el más perdonable de los pecados capitales después de la gula y la pereza. La lujuria. Por fortuna, los niños no cuentan con armas para defenderse y los tocamientos, restregamientos, intimidaciones, felaciones, masturbaciones, penetraciones y otros comportamientos privados a los que se han visto históricamente sometidos se han ido quedando siempre en el lugar que por naturaleza les correspondía, esto es, en la esfera de la privacidad. A veces, sin embargo, esto no ocurre, y las noticias de abusos sexuales a menores alcanzan el ámbito de la prensa, la policía o los jueces. Así se explica la saturación de informaciones pedófilas que tan incómoda empieza a resultarnos estos días cada vez que abrimos un periódico o encendemos la tele. Una situación, antiestética por demás, que impide mirar para otro lado, como ha venido siendo habitual, y que tiene en la prensa, podrida de intolerancia y odio, a su principal valedora. Una situación, en esencia, en la que se tiende a ignorar que Dios es el único juez.

En este contexto, parece pertinente rescatar Operazione: petrofilia (Operation: pedopriest en inglés), el videojuego gratuito que creó en 2007 Mollenindustria, dígase Paolo Pedercini. En el juego, por el que Pedercini tiene aún una cuenta pendiente con la justicia, nuestra misión será adiestrarnos como silenciadores para que niños que han sufrido abusos, así como familiares y testigos no puedan ponerse en contacto con la policía. Y si fallamos en el intento, podremos usar el deus ex machina, un helicóptero, para abducir a los agentes. Se trata, en fin, de evitar el apresamiento de curas, manteniendo un código de silencio que afecte a las instituciones y la policía a la espera de que la prensa y la opinión pública vuelvan a mirar hacia otro lado.
Molleindustria, que cuenta con otros juegos igualmente didácticos, pretende con Operation: pedopriest que tomes conciencia de la insostenible situación en la que vive actualmente el clero. Y todo ello, sin que te cueste un euro y, lo que es mejor, sin que tengas que salir de casa. Es decir, sin riesgo a que te rompan el culo. Pruébalo si te parece.

26 septiembre 2009

Desde la ciencia a dios: Nokia pone el puente


Con la excepción de Libia, en los países musulmanes concluía este sábado el ramadan -mes en que fueron reveladas las sagradas escrituras al profeta Mohammed- y se daba paso, al día siguiente, al aid-es-seghir o aid-el-fitr ('fiesta de ruptura del ayuno'). El ayuno (ramadan), como se sabe, es uno de los cinco pilares del islam, junto con los 5 rezos diarios (salah), la declaración de acatamiento a Allah como dios único y a Mahoma como su profeta (shahada), la práctica de la limosna (zakat) y la peregrinación a La Meca, al menos una vez en la vida, de aquel que puede permitírselo (Hajj).

La aparición de la luna en el cielo del pasado sábado marcó el fin al ramadan mubarak ('santo ayuno'), tiempo de purificación en especial para aquellos que no se comportan del todo como buenos musulmanes a lo largo del año. Luego, el canto del takbir (el soniquete allahu akbar) se prolongó, durante toda la noche, hasta el momento de ir a rezar a la mezquita a primera mañana. Allí, antes del rezo, quienes no lo habían hecho durante ramadán dejaron la limosna o zkat-el-fitr (2 kilos de comida sencilla -grano, fruta, dátiles...- o su equivalente en dinero), destinada a los más necesitados del lugar. Así empezó, y así empieza siempre, el aid-al-fitr, primer día del mes de shawwal. Un día en el que se reúnen las familias y se intercambian parabienes, se estrenan ropas, se envían tarjetas de felicitación, se hacen regalos y se dan caramelos a los niños. Un día para la limosna, absolutamente obligatoria en fecha tan señalada, a repartir entre alguna de las categorías humanas preestablecidas: huérfanos, pobres, mendigos, deudores, viajeros, esclavos... Un día, en fin, en el que se aparcan los malos rollos, los conflictos familiares y hasta las guerras, a la vez que se dice adiós a la abstinencia de comer y beber, de hacer guarradas y de proferir insultos desde la salida a la puesta del sol, y se da la bienvenida, ya sin restricciones horarias, a poder hacerlo.

En el cercano oriente, en ese limbo narcotizante y especular que tiene como efecto secundario la bondad, incluso la impostada, Mahmud Abbas sacó de la cárcel a 200 miembros de Hamas, el rey Abdulá a 17 ismailíes y el presidente de Mauritania a medio centenar. Desde el mundo occidental llovían sobre los musulmanes, como chuzos de punta, las felicitaciones: Obama, Hillary, Putin o el cardenal Tauran... manifestaron sus buenos deseos dentro del plazo. En el sudeste asiático las bolsas cerraron inmersas en un clima bursátil de buen rollo. Y España tampoco fue ajena a esa fuerza ambital de júbilo y celebración. En la recién estrenada mezquita de Lepe, otrora humilde carpintería, concedida graciosamente -¿cómo si no?- por su ayuntamiento, 1.000 musulmanes se dieron cita, excediendo en 400 el aforo. Incluso un pequeño número de "los que provocan la ira de Alá" acudió a tomar un té a este episímbolo bajoandaluz de las civilizaciones compatibles del que se congratula el presidente de los musulmanes onubenses por ser punto común para el encuentro de hombres, mujeres y niños. Las mujeres, eso sí, en un lugar aparte habilitado sólo para ellas.

Cabe en este punto preguntarse qué papel juegan la ciencia y el progreso en todo ello. Quien haya llegado hasta aquí habrá tomado conciencia de la enorme cantidad de fechas, consideraciones astronómicas, rezos, preceptos, magnitudes, leyes y códigos que debe tener presente el musulmán, especialmente en el mes del ayuno. Se puede así entender fácilmente el despiste de Libia u otras complicaciones similares o hacerse uno a la idea de la enorme dificultad que no supondrá todo ello para esos conversos recientes que suelen llamarse Aldelkáder García o Rachida Hernández. Pues bien, Nokia es la respuesta.

Ajena a la existencia de Richard Dawkins y poniendo su saber al servicio de la humanidad y no en su contra, la empresa finlandesa de telefonía ha multiplicado esfuerzos por tender un puente que acerque a dios al hombre, especialmente a aquel que vive acelerado y en clave tecnológica. Para ello, de cara a la redoblada demanda de dios que supone el ramadán, ha puesto a disposición de sus usuarios una serie de aplicaciones gratuitas, Ramadan applications 2009, albergadas en su sitio de descargas, Ovi Store.

Tales aplicaciones, que arrancaron con el Nokia N73 en 2007, incluyen:
- Una versión digital multilingüe del Corán que permite la memorización de fragmentos, rastrear palabras o escucharlo recitado.
- Un servicio de alertas que avisa de las diferentes oraciones del día y nos indica la dirección exacta hacia la qibla -hoy La Meca, originalmente Jerusalem-, a la vez que permite añadir, borrar, actualizar o editar cualquier localización si el aparato está equipado con brújula.
- Una versión del Hadith de fácil acceso y cómoda lectura.
- Una calculadora de limosnas que pone en relación los ingresos de un usuario de Nokia con la cantidad que le corresponde pagar, sea en oro, en plata o en diferentes monedas.
- Una completa base de datos de tarjetas de felicitación para el envío a familiares y amigos.
- Una guía multimedia de monumentos y lugares de interés para el que emprende la peregrinación, sea la pequeña (umrah) o la grande (hajj), así como una descripción de los rituales del hajj.
- Una colección diaria multilingüe de plegarias para ser oídas, estudiadas o reenviadas a los amigos y familia, así como un tasbih (rosario) digital para no perder la cuenta.

Y esto, en verdad, no es más que un minirresumen de las potencialidades de estas impresionantes aplicaciones. Casi anonado tras hurgar un poco en ellas, no me queda sino agradecer a Nokia el fruto de sus investigaciones y animarla a seguir en esa dirección. Quedo ansioso a la espera del día que la brújula nos marque el lugar exacto en que se encuentra dios. Ese día, lo prometo, me compraré uno de sus celulares.