Mostrando entradas con la etiqueta gran hermano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gran hermano. Mostrar todas las entradas

28 julio 2012

Dos más dos son cinco: el espejismo de internet contra la pobreza y la ignorancia


Diseño de portada ©La Mandra Ediciones
"Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción –era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y cada cual poseyera un auto o hasta un aeroplano, desaparecería la forma más hiriente y obvia de desigualdad. Si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en la que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida al tiempo que el poder siguiera en manos de una minoría, una pequeña casta privilegiada. Pero semejante sociedad, en la práctica, no podría mantenerse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de los seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprendería muchas cosas y empezaría a aprender por sí misma. Y si empezara a reflexionar, se daría cuenta, más pronto o más tarde, de que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabaría barriéndola. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible sobre la base de la pobreza y en la ignorancia."

[...]

"Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del periodo neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época a época, pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro."

George Orwell: 1984 (1949)
[parte II, capítulo 9]


Dos y dos son cinco. Sin una práctica estricta del buensexo y el bienpensar y un control preciso del paracrimen, el doblepensar y la neolengua, cualquiera puede ser acusado de crimental contra el Partido y no tendrá, inevitablemente, escapatoria. Miniver, Minipax, Minimor y Minindancia, los ministerios, controlan la existencia de los individuos y la Policía del Pensamiento, que les sigue el rastro desde su nacimiento a través de sus telepantallas, los vaporizará entre estertores de dolor y no tendrán otro futuro que el de nopersonas, porque la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza.

Orwell nos pintó en 1984 una sociedad oscura y opresiva cuya visión resulta hoy particularmente angustiosa y sobrecogedora. No hace mucho, Internet irrumpió como un inesperado brote de esperanza para la igualdad, convirtiéndose, al poner al alcance de todos el conocimiento de la historia y de la ciencia, en un ligero contratiempo para el Poder, la casta privilegiada. Sin embargo, no ha hecho falta que pase mucho tiempo. En 2012 los acontecimientos vuelven a mostrar que todo empieza a estar ya otra vez bajo control. La jerarquía luce de nuevo como una pirámide inmarcesible. El Gran Hermano te vigila. El poder es dios.



17 marzo 2012

Copago, muerte de las ideologías y neolengua

Todo se vende. Cualquier iniciativa es bienvenida. No hay estrategia que no se dé por buena si prolonga el negocio un poco más. En nombre de la crisis, hasta nos parece razonable que se grave la enfermedad con un impuesto.

Cuando murieron las ideologías -mejor sería decir morían-, pareció por un tiempo, qué estupendo, que por fin el individuo, fuera de la disciplina del grupo y de la tiranía de la "coherencia", tomaría las riendas de su propia existencia social. Pero no duró mucho esa percepción. Pronto se vio que todo era un fiasco, un desastre que llevaba a otro mayor: una sociedad convertida en un sálvese quien pueda inmisericorde con el apoyo inestimable del poder de la neolengua. La mentira, la deformación del lenguaje y la desvinculación de la expresión y el contenido entre sí y de ambos con la realidad encontraron un magnífico caldo de cultivo en individuos desclasados y desarmados por la necesidad. La muerte de las ideologías, en definitiva, solo habría funcionado con individuos libres, críticos y racionales.

La imagen del 'conservador' Álvarez-Cascos prometiendo [en realidad, inyecta miedo] que si le votan a él [él dice a su partido, Foro Asturias] y es elegido presidente, no habrá copago [se debería decir repago], refleja exactamente toda esa desesperanzadora realidad. Hace unos días, decía el 'socialista' José Antonio Griñán, otro personaje que también aspira a presidente, que a las clases altas -los poderosos- la crisis les resbala porque ellos cuentan con un patrimonio que los mantiene al margen, mientras que las clases medias [no dice bajas, pobres o indigentes por no quebrar los preceptos neolingüísticos] solo tienen como patrimonio la sanidad y la educación públicas. Esto, que no deja de ser absolutamente cierto, lo sabe y lo utiliza muy bien Cascos, que no es ni mejor ni peor que todos los demás, sino simplemente nefasto, cuando busca el apoyo de las clases más bajas ofertando el rechazo al copago, una medida puntual progresista contraria a la de sus adversarios políticos, con quienes ha compartido y comparte ideología, siendo, como es, un poderoso.

Eso, en oldspeak, se llama perversión. Perversión del fondo y de la forma.


17 febrero 2011

Suburbios

Se acabaron los sueños. No queda ni un resquicio para la esperanza. Sueños aquellos de la adolescencia, cotas sincrónicas que pisamos tantas veces sumidos en la ingenuidad y la rebelión, hoy sueños extenuados, memorias desparramadas, breves cortinas que apenas nos desvían de la visión algebraica de los suburbios del conocimiento y el control. La única realidad ansiada por las bombas.
Entre las ruinas, cortados contra cielos de plomo, toda nuestra desnudez en bicicleta y tu pecho incipiente, y sólo nosotros, hacia adentro, y ese miedo cerval a esos hombres que nos vigilan y nos protegen cuando ya nada es un juego. Guardianes de la imaginación de las tropas de la libertad conviviendo al socaire del cáncer de los estados y la diplomacia de los intereses mientras Chomsky envejece. Sociedades enfermas entonando himnos en el mercado de la Liberación cuando ya todo el pescado está vendido.










In the suburbs I, I learned to drive
And you told me we'd never survive
Grab your mother's keys we're leavin'

You always seemed so sure
That one day we'd be fighting
In a suburban war
your part of town against mine
I saw you standin' on the opposite shore
But by the time the first bombs fell
We were already bored
We were already, already bored

Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling
Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling again

The kids want to be so hard
But in my dreams we're still screamin'
And runnin' through the yard
And all of the walls that they built in the 70's finally fall
And all of the houses they build in the 70's finally fall
Meant nothin' at all?
Meant nothin' at all,
It meant nothin
Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling
Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling and into the night

So can you understand,
Why I want a daughter while I'm still young?
I wanna hold her hand,
And show her some beauty,
Before this damage is done
But if it's too much to ask
If it's too much to ask
Then send me a son

Under the overpass
In the parking lot we're still waiting
It's already past
So move your feet from hot pavement
And into the grass
Cause it's already past
It's already, already past

Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling
Sometimes I can't believe it
I'm movin' past the feeling again
I'm movin' past the feeling
I'm movin' past the feeling

In my dreams we're still screaming
We're still screaming
We're still screamin
Aprendí a conducir en los suburbios.
Y me dijiste que nunca sobreviviríamos.
Agarra las llaves, que nos vamos.
Parecías muy seguro de que terminaríamos luchando en una guerra suburbana.
Tu barrio contra el mío. Te veía de pie en el lado contrario.
Pero cuando empezaron a caer las bombas
ya estábamos aburridos.
Ya estábamos aburridos
A veces no puedo creer
que esté dejando atrás esa sensación.
A veces no puedo creer
que esté dejando atrás esa sensación una vez más.
De niños queremos ser duros,
pero en mis sueños aún estamos gritando
y corriendo por el jardín.
Y todos los muros que se levantaron en los 70 finalmente se caen. Y todas las casas que se levantaron en los 70 finalmente se caen. ¿No significaron nada en absoluto?
No significaron nada en absoluto.
No significó nada.
A veces no puedo creer
que esté dejando atrás esa sensación.
A veces no puedo creer
que esté dejando atrás esa sensación y adentrándome en la noche.
¿Puedes entender, pues,
por qué quiero una hija aunque sea aún joven?
Quiero cogerla de la mano
y enseñarle un poco de belleza
antes que el daño se consume.
Pero si es mucho pedir,
si es mucho pedir.
dame un hijo.
En el aparcamiento de debajo del puente
seguimos esperando.
Pero ya es pasado.
Así que mueve los pies del caliente pavimento
hacia el césped
Porque ya ha pasado.
Ha pasado, ya ha pasado.

A veces no puedo creerlo.
Estoy dejando atrás esa sensación.
A veces no puedo creerlo.
Estoy dejando atrás esa sensación otra vez. Estoy dejando atrás esa sensación. Estoy dejando atrás esa sensación.
En mis sueños aún estamos gritando.
Aún estamos gritando.
Aún estamos gritando.

28 junio 2010

Radicalización

Si practicas, o simplemente lo persigues, el pensamiento libre, aunque sea solo desde el sofá de tu casa, ¡CUIDADO! Podrías estar metido, sin saberlo, en el huerto semántico de un confuso concepto que nuestros gobernantes han tenido recientemente a bien empezar a controlar: RADICALIZACIÓN.

Lo acabamos de ver en un documento recientemente aprobado por el Consejo de la Unión Europea al que Irene Lozano hace un comentario en su página, cuartopoder. Aquí lo dejo.


La UE vigilará a los ciudadanos de opiniones radicales
IRENE LOZANO (22/6/2010)
Entre los logros de la Presidencia española de la Unión Europea, ha pasado prácticamente desapercibida la aprobación de un programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de “radicalización”. Este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en grupos de “extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización”, según figura en los documentos oficiales.
El pasado 26 de abril, el Consejo de la Unión Europea reunido en Luxemburgo abordó el punto del orden del día titulado “Radicalización en la UE”, que concluyó con la aprobación del documento 8570/10. La iniciativa forma parte de la estrategia de prevención del terrorismo en Europa, y se concibió inicialmente para grupos terroristas islámicos. Sin embargo, el documento extiende la sospecha de tal forma y en términos tan genéricos que da cobertura a la vigilancia policial de cualquier individuo o grupo sospechoso de haberse radicalizado. Así, un activista de una organización civil, política o ciudadana, sin vínculos con el terrorismo, podría ser espiado en el marco de un programa que invita a investigar desde el “grado de compromiso ideológico o político” del sospechoso, hasta si su situación económica es de “desempleo, deterioro, pérdida de una beca o de ayuda financiera”.
El documento aprobado recomienda a los Estados miembros que “compartan información relativa a los procesos de radicalización”. ¿Qué entiende la UE por radicalización? El texto debería definir el concepto, pues eso permitiría acotar la vigilancia al ámbito del terrorismo islamista, pero no lo hace. Se insta, por el contrario, a considerar entre los objetivos a todo tipo de defensores de ideas heterodoxas. El acuerdo pone también bajo la lupa policial a ciudadanos que defiendan las ideas radicales clásicas, las de aquellos partidarios del reformismo democrático que tanto bien han hecho a la democracia. Incluso podría aplicarse contra quienes se consideren radicales en sentido etimológico, pues “radical” es, ni más ni menos, el que aborda los problemas en su raíz.
El acuerdo pulveriza el espíritu europeo de tolerancia hacia todas las ideas, siempre que se defiendan mediante la palabra pues, en su afán de prevenir el terrorismo, amplia el abanico de sospechosos hasta diluir la notable diferencia entre los medios con que se defienden las ideas y las ideas mismas.
El programa completo de vigilancia está recogido en un documento anterior, el 7984/10, titulado "Instrumento para almacenar datos e información sobre procesos de radizalización violenta", de marzo de este año. Casualmente, a este texto se le dio carácter confidencial, y sólo se ha conocido gracias a que la organización de defensa de las libertades civiles Statewatch.org ha tenido acceso a él y lo ha hecho público. La ONG denuncia que este programa “no se dirige en primer lugar hacia personas o grupos que pretendan cometer atentados terroristas, sino a gente que tiene puntos de vista radicales, a los que se define como propagadores de mensajes radicales”.
Entre los objetivos del documento secreto figura “combatir la radicalización y el reclutamiento”, e incluye alusiones relativas a la persecución de quienes inciten al odio o a la violencia que sí parecen dirigidas a grupos terroristas o filoterroristas. Sin embargo, éstas resultan innecesarias, pues ya están castigadas en la legislación penal de los países europeos. El texto alude indistintamente a la “radicalización” y la “radicalización violenta”, asociando el recurso a la violencia con todo tipo de ideas extremas o antisistema. El documento invita a los gobiernos a vigilar “los mensajes de radicalización” hasta un punto rayano en la vulneración de la libertad de expresión. El programa invita a escrutar las audiencias a las que se dirigen los mensajes radicales, si éstos apoyan o no la violencia, si existen otros grupos con las mismas ideas que renieguen de la violencia, cómo se transmiten los mensajes radicales, etc.
Al descender al detalle de la vigilancia individual, recomienda investigar incluso los sentimientos de las personas que militen en grupos sospechosos, mediante planteamientos como el que insta a recabar información sobre los “sentimientos de la persona en relación con su nueva identidad colectiva y los miembros del grupo”. Y con preguntas como: “¿Ha hecho la persona comentarios sobre asuntos, principalmente de naturaleza política, usando argumentos basados en mensajes radicales? ¿Ha hecho comentarios sobre su intención de tomar parte en un acto violento?”. De este modo, el acuerdo abre una peligrosa vía de persecución de las ideas, los argumentos y hasta los estados de ánimo.
La reunión en la que se aprobó este programa de vigilancia ciudadana estuvo presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ya que España ostentaba la Presidencia de turno de la UE. Asistió también el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, así como la mayor parte de los ministros de Asuntos Exteriores comunitarios.

04 diciembre 2009

No voy a cerrar nada en la red (te quiero, Zapatero)

Zapatero, eres grande. No hay más que verte. Más grande aun que todos esos que te rodean, que ya son, y a quienes quitas y das con sabia mano. Oyéndote en el vídeo que, con el permiso de no sé quién, coloco ahí adelante, quedan despejadas mis dudas. Nuestras dudas. Da igual que a veces te líes un poco mucho cuando quieres explicarte, que mezcles torpemente los conceptos de propiedad intelectual y creación. Te perdono que digas que hay que proteger la propiedad intelectual porque, si no, nos quedaremos sin ella, pues de eso se trata. Me importa un huevo que en algunos momentos tus maneras robóticas recuerden a Chiquito de la Calzada. A quién le importa que Jerzy Buzek, presidente del parlamento europeo, se ponga de los nervios porque, víctima de tu verbo circular, no acabas nunca. Me la suda, vamos. Tú esparces luz al tiempo que redefines el socialismo del siglo veintiuno. Tú despejas mis dudas. Te quiero, Zapatero.

27 mayo 2009

Berlusconi y la Italia de los corderos


Los jóvenes universitarios italianos, los modernos, se miraban con complicidad, ratificaban su aura de grandeza y mostraban su solidaridad con el pobre euskaldún cada vez que surgía en clase la dicotomía vasco-español. El resto ni se miraba. Se mantenía en silencio a la vez que ponía el bolígrafo en posición de descanso y tomaba aliento antes de que retornase la lección magistral. Todos, eso sí, sonreían hermanados si una secuencia precisa de fonemas inundaba la atmósfera del aula: B-e-r-l-u-s-c-o-n-i. Viéndolos, uno tenía tenía la sensación de que este admirador-ahijado de Andreotti -ahí debió de empezar todo- y hoy el hombre más rico de Italia, tenía los días contados. Parecía que nadie hubiera votado nunca a Berlusconi, pero, sobre todo, que nadie le votaría jamás.

En cualquier urbe de Italia, allá por el 2003, los manifestantes contra la guerra ponían patas arriba, cada día, el centro città. Con sus insufribles cantinelas y sus percusiones se disparaban las ventas de paracetamol y tapones de silicona. Los tranvías se dormían en fila india y el conductor leía el periódico. No había balcón que no tuviera su bandera arcoiris. Alguien debió hacerse muy rico vendiéndolas. Sin embargo, la gravedad de los acontecimientos bien valía la misa. Daba la impresión de que los alternativos podían serlo de veras, de que cualquiera podía serlo. Los modernos que inundaban los parques los días de sol, con su ropa de marca, sus timbales y sus aperos malabares, con sus porros, sus birras y la mugre estudiada de sus zapatillas y sus pañuelos palestinos. Aquellos que me miraban, irónicos, callaotorgando, cuando yo me cagaba en todos los nacionalismos -empezando por el vasco y el español-. Acaso Italia entera. Todo el mundo, liberado de poses y de miedos, parecía haber sufrido una feliz transformación. Parecía, en fin, que, si de todos ellos hubiera dependido, Berlusconi habría sido en aquel momento, como su paisano Rascayú, un cadáver nada más.

De hecho, entre suspiros de alivio, Berlusconi dejó la presidencia en 2006. Se desdibujaba así la imagen persistente de una Italia deficiente mental y sensorial y se sembraba olvido en un erial de podredumbre, al tiempo que se inyectaba vitaminas y cemento en una izquierda raquítica y multifragmentada. Pero sólo fue un espejismo. Algo menos de dos años después, un pueblo entero, o más de medio, se dejó engañar de nuevo por la cara visible de la mafia. Chistes y chascarrillos, amenazas, promesas y regalos, populismo, paternalismo, prepotencia... El pueblo italiano -aunque aún haya hoy quien pronostique sacudidas sociales de peso-, devenido ante el mundo un ejercito de idiotas masoquista, baqueteado cien mil veces en el arte de la broma pesada, había vuelto a caer en las garras del monstruo más espeluznante nacido de sus propias entrañas desde Mussolini. "¿Hasta cuándo, Berlusconi, abusarás de nuestra paciencia? se pregunta hoy un desesperado Saramago.

Señalado por su relación con la mafia hace ya muchos lustros, Don Silvio siempre destacó por sus selectas amistades. En 1994, acomete su asalto al poder apoyado en su vasto imperio empresarial y en la Lega Nord, integrada por ultraderechistas, ultranacionalistas y antieuropeístas con quienes convivirá hasta hoy en una ósmosis no exenta de altibajos. La Lega, fundada por Umberto Bossi, quien en algún momento de su tormentosa relación califica a Berlusconi de mafioso incontestable, inicia su andadura con una fuerte aversión hacia los inmigrantes suritalianos de la Padania, para, más tarde, extender su homofobia a los inmigrantes en general, con una especial predilección por musulmanes, rumanos, albaneses y chinos. Y tampoco ha hecho ascos a integrar en su reciente Popolo della Libertà (continuación de Forza Italia) a los fascistas de Alleanza Nazionale, cuya cara más amable es la de Gianfranco Fini, su líder desde hace 15 años. Curiosamente, Alianza Nacional vio en 2003 cómo Alessandra Mussolini abandonaba la organización porque el blando de Fini en un viaje a Israel como vicepresidente del Consejo de Ministros se había atrevido a condenar las leyes racistas promulgadas durante el gobierno fascista de su abuelo.

Dueño de la casi totalidad de los medios audiovisuales del país, Berlusconi controla la prensa escrita haciendo uso de la intimidación y la censura de forma habitual -el filme Shooting Berlusconi, sistemáticamente ignorado, es sólo una muestra reciente- y carga contra periodistas, humoristas, jueces o políticos, cualquiera que se le oponga, porque, dice, lo machacan a diario. Y ÉL, tal es su sentido del deber, lo soporta con férrea resignación, aunque a ÉL lo que le gustaría es irse a casa a ejercer de abuelo.

Impulsor de una reforma de la ley de seguridad que hiela la sangre en las venas, Berlusconi obtiene el año pasado la aprobación de una ley que limita las escuchas telefónicas a los delitos más graves -mafia y terrorismo-, lo que conlleva que las escuchas anteriores a la entrada en vigor de la ley no sean tenidas en cuenta, algo que le beneficia claramente por lo que respecta al llamado caso Saccà, fundamentado en unas grabaciones que le muestran presionando a un director de la RAI, Agostino Saccà, con la intención de que contrate a mujeres de su predilección.

Siempre en busca de inmunidad para quedar impune, primero en 2004 con el lodo Schifani y luego en 2008 con el lodo Alfano, manipula las leyes, contra todo y contra todos, en su beneficio. Lo pone de manifiesto el caso Mills, que vuelve a la palestra informativa por enésima vez. Mills, abogado inglés, curiosamente marido de una ministra de cultura del gobierno Blair, recibió unos 400.000 euros para que, allá por 1997, no revelara, en su condición de testigo, datos acerca de algunas empresas afines a Mediaset que servían para blanquear dinero. La esposa de Mills tuvo que dimitir en Inglaterra; Berlusconi y Mills, en Italia, fueron feliz e irregularmente absueltos.

Así las cosas, que su mujer pretenda apretarle las tuercas por ser un mentiroso machista que ha convertido el país en un peligroso reality en caída libre, que la presidenta del tribunal de Milán, Nicoletta Gandus, reabra con bríos renovados el caso Mills, que Antonio di Pietro ayer mismo haya presentado una moción de censura en el parlamento contra el escudo de defensa que es para Berlusconi el lodo Alfano o que toda la prensa mundial se muestre expectante y atónita ante la deriva de Italia un día sí y el otro también, todo ello, pienso, pone un poco de esperanza en el pertinaz caminar de los italianos hacia el abismo, aunque sea ésta la esperanza del que ya la ha perdido tantas veces que no cree que las cosas puedan cambiar sino a peor. De momento, nuestro hombre está viendo en este preciso instante la final Barça-Manchester con Zapatero a su derecha y el rey de España a su izquierda, sonrientes todos ellos. Así está el panorama. Y no hay otro. Nosotros, sin embargo, por si acaso... incrociamo le dita.

04 enero 2009

Shunga (la cosa está)

Manu Gómez, polivalente artista de 52 años nacido en Mont-sur-Marchienne (Bélgica) y director y guionista relativamente conocido de cortos (L'encadre, Le petit rouge, Ira-diation, In vino veritas...) y películas (el drama fantástico Peccato y el thriller Le prince de ce monde), es otra víctima más de la ola de desalentadora censura, puritanismo irracional y miedo creciente que invade lo que se suponían las trincheras de la libertad, cuando menos cultural, y no ya de Europa, sino del orbe todo. Anteayer fue una película en Holanda, ayer unas viñetas en Dinamarca y hoy su cortometraje Shunga, pictures of spring.


Shunga, término japonés -literalmente escena de primavera- que hace referencia a un género de grabados de contenido erótico documentado ya en el siglo XVI y precursor del manga en general y del hentai en particular, es un cortometraje de animación de 6 minutos grabado en 35 mm. en el que Manu Gómez crea una secuencia dinámica de "shungas" de los ss. XVII al XIX rediseñados por él mismo. Y no hay más. O no debería haberlo más allá de su área de influencia: el arte. Sin embargo, la comisión que se ocupa de otorgar ayudas económicas dependiente de la Comunidad Francesa de Bélgica, noble garante de filtros morales y religiosos, ha decidido que se trata de un obra pornográfica y le ha negado la subvención necesaria para su distribución, con lo que conlleva para Gómez, también productor de la película, y para la inteligencia, que se lleva otra colleja. El hecho resulta especialmente lamentable por cuanto que el trabajo ya ha recibido, por otra vía, alguna subvención y ha sido incluido en la programación de reconocidos festivales como el Annency de 2008 o el Clermont-Ferrand Short Film Festival de este año.
El arte shunga deparaba al artista japonés medieval un beneficio que no obtenía tan fácilmente cuando posaba su mirada en objetos diferentes de los eróticos. Los samuráis lo consumían y nadie andaba jodiendo la marrana, sin embargo hoy, con el arte sometido a las reglas del mercado, a los tejemanejes de taimados políticos fungibles y a la torpeza de grises secretarios, Manu Gómez no ha tenido tanta suerte. De hecho, YouTube, en donde estaba alojado el vídeo cuando inicié este post hace un rato, lo ha removido por violar los términos y condiciones de uso. Pero bueno, se puede ver, joderos, en el blog de Albert Montagne, quien, sabiamente, ha sabido adelantarse a la jugada.
Y si YouTube, que tras firmar un acuerdo con la CBS anda ahora en negociaciones con la MGM, sume a uno en una angustia no del todo inesperada (de mis veinte vídeos de Joni Mitchell guardados hace un año ya sólo pueden verse dos), qué decir del veto de Facebook a los pezones hinchados (y a cualquier teta expuesta en general) que madres lactantes tenían a bien enviar en formato jpg a esta red social y ante cuyas quejas los responsables despliegan una sordera militante.
¡Grandes cosas veredes, Joselito! ¡Y bien gordas!
Hentai. Vacas porno

11 septiembre 2008

El fichero Edvige

Es duro de aceptar, pero es muy cierto: encontrar en medio de este engendro que ha dado en llamarse Unión Europea políticos valientes, de casta -pienso luego decreto, o secreto, o excreto, entre otros cretinismos- es, cada vez más, cuando no raro, imposible.

Lo hemos visto en la injusta soledad de la jueza Alabau, quien, por negarse a casar homosexuales, ha sufrido el acoso del extremista gobierno del talante. Y lo acabamos de ver en estos días en el maromo de la furba Bruni cuando da marcha atrás respecto a algunos puntos del fichero Edvige, plan que contempla la elaboración de una impagable base de datos con el CV moral de todas las personas mayores de 13 años que apunten maneras sospechosas. Concretamente, es una triste guasa que Mr. Sarkozy haya decidido a última hora, para evitar la polémica, no incluir un dato que parece crucial a la hora de atar en corto a tanto maleante tocapelotas: la tendencia sexual.


Conocer de antemano las desviaciones sexuales de los individuos permitiría, por ejemplo, saber quién puede casarse o adoptar un niño, quién merece beneficiarse de una vivienda de protección oficial, una pensión de viudedad o una herencia o de qué niños es más o menos aceptable que se mofen en la escuela. ¿Alguien ha pensado en qué medida se agilizaría la burocracia administrativa?

En fin, no se entiende muy bien cómo a una cantidad no trivial de homosexuales le ha dado últimamente por lanzarse a un ritual tan absurdo como es el matrimonio -¿atrincheramiento frente al hetero? ¿seguridad ante a la administración? ¿fuerza atávica? ¿simple estupidez?-, pero lo cierto es que, para estupefacción de la sra. Dalmau, se casan. Así que, ya puestos, ¿por qué no fijar genéticamente, desde el nacimiento, la tendencia sexual de los niños y evitar que los desviados hagan la Primera Comunión? Se lograría así que no se siguiera mancillando ese purísimo sacramento.

Eso sí sería valiente.