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10 abril 2013

José Luis Sampedro por sí mismo

Un torrente de noticias, crónicas y semblanzas, incluso un acopio incesante de frases suyas, inundan todos los medios informativos estos días, los que siguen a su muerte privada la madrugada del pasado lunes 8 de abril. Sin embargo, como no abundan en el mundo de hoy figuras emblemáticas como la suya, queremos dejar aquí constancia agradecida de su persona con sus propias palabras, la mejor manera posible tratándose de alguien que se limitaba a decir lo que pensaba sin sentirse intimidado por su posición de privilegio.



"El sistema nos educa exclusivamente para ser productores y consumidores. Al sistema no le interesa que cada cual piense por su cuenta. Y si es importante la libertad de expresión, es mucho más importante la libertad de pensamiento."

"... a los que mandan no les conviene, por eso no favorecen el pensamiento crítico, sino el transmitido por sus medios y por la educación, porque eso empieza en la niñez. Ahora lo de Bolonia es entregar la Universidad a los financieros e industriales. Y se estudiará lo que convenga para producir más."

"Yo desde luego le reprocho [al gobierno español] que no haga ciertas cosas. Por ejemplo, sigue manteniendo en la escuela pública la enseñanza religiosa. No sé si eso es constitucional, pero la iglesia católica está retrasada con respecto a la sociedad española. Y la religión organizada -me refiero a la que protagoniza el clero- no tiene nada que hacer en la escuela pública."

"El desarrollo está pensando en la rentabilidad. Lo importante no son esas tres palabras que ahora todo lo mandan: productividad, competitividad e innovación. En vez de productividad, propongo vitalidad; en vez de competitividad, cooperación, y frente a esa innovación que consiste en inventar cosas para venderlas, creación."

"La ciencia está en manos del dinero. Pero las creaciones científicas se hacen con un propósito y luego tienen otras consecuencias. Internet ha permitido lo que llaman globalización: pasar el poder de los políticos a los financieros. Pero la globalización, al tiempo que ha permitido a los ricos dominar más el mercado, ha creado los foros sociales que pueden minarles."


"La democracia está pervertida, está secuestrada."

"Los Gobiernos no evitaron la crisis financiera y los pueblos siguen votando a quien ha hecho las cosas mal. ¿Quiénes provocaron la crisis? Los banqueros. ¿Quiénes salieron antes? Los banqueros. ¿Quiénes siguen ganando mientras el resto está parado? Los banqueros. ¿Quiénes les manda? El capital."

"Estamos divididos deliberadamente para que seamos menos eficaces. La civilización moderna trata de individualizarnos y decirnos: usted es un individuo, usted es el rey de la creación, usted elija, usted tiene derecho, usted tiene libertad. Si aquí se reunieran todos los jóvenes, pero todos, podrían hacerse grandes cambios. Pero no se harán, porque los del PP harán lo que les dicen, y los del PSOE harán lo mismo".


"El cosmos no para de cambiar. Y lo mismo que ha inventado la vida y la cultura humana, inventará lo nuevo, el sistema que sustituirá al capitalismo. Yo tengo mi consuelo en mi manera de pensar, y acepto lo que se me viene encima. Por qué voy a estar triste, si estamos rodeados de milagros. Piense en un huevo. Un gran invento sin técnicos, sin científicos, sin nada. El huevo es una maravilla." [...] "El poder no quiere reflexionar porque no le interesa cambiar. Mientras, se corrompe todo, el sistema se hunde, entramos en esta barbarie. Como pasó al final de Roma. Ahora viene otra sociedad. El sistema capitalista se ha terminado: ya no funciona." [...] "El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro."

"El capitalismo sigue agarrado a lo mismo: que el mercado es la libertad. Y yo lo que digo es que el mercado es la libertad si uno tiene dinero, porque, si no, no tiene libertad ninguna. Pero esta segunda parte, que es elemental, se escamotea." [...] "La corrupción es que los hombres que han de gobernar se ofrecen en venta. El capitalismo lo convierte todo en mercancía. Somos naturaleza, y poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe."

"Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada." [...] "El mercado no es la libertad: vaya usted al mercado sin dinero a ver la libertad que tiene."


"Este mundo está traicionando a la vida."

"Es asombroso que la humanidad todavía no sepa vivir en paz, que palabras como competitividad sean las que mandan frente a palabras como convivencia."

"Vivimos en una época de barbarie. Se desintegra la civilización occidental tal como venía del siglo XV. Tiene razón Fukuyama, pero al revés: estamos en el final de la historia, pero no por haber llegado al colmo, sino por haber llegado al desmoronamiento."

"El sistema tiene capacidad de digerir lo que no le conviene. El ecologismo se aprovecha para vender máquinas correctoras, para transplantar lo antieconómico de los países adelantados a los atrasados… Pero no para hacer ecología de verdad."

"Lo que más me ha impresionado de este siglo XX que finaliza es la estupidez y brutalidad humanas."


"La ternura da una intensidad profundísima. Y para eso no necesito el alma, tengo la mente. El cerebro, a base de combinar ideas como hace, peor, un ordenador, construye un mundo mental que da las sensaciones que se atribuyen al alma. Yo tengo memoria, algún entendimiento y voluntad. El mundo es energía. Todos tenemos una chispa. A lo que llaman alma, yo lo llamo mente."

"La felicidad es una palabra muy difícil de emplear. Yo me planteo el problema de llevarme bien conmigo mismo..." [...] "...en gran parte es llevarse bien con uno, y luego con los que están cerca."

"Yo no puedo decir si hay Dios o no. Creo que no, pero no tengo seguridad. Ahora, tengo la seguridad de que el Dios que nos vende el Vaticano es falso, y lo compruebo leyendo la Biblia con la razón y no con la fe. Cuando creemos lo que no vemos, acabamos por no ver lo que tenemos delante." [...] "Yo pienso que lo esencial en el mundo es la energía, y hay una energía cósmica que pone todo en movimiento; si quieres llamarlo Dios, llámalo Dios, pero yo no necesito un Dios paternal que me consuele ni nada de eso, pero esa energía es una inmensa hoguera en la que están saltando chispas constantemente. Y yo soy una chispa. De pronto una chispa salta y luego se apaga."

"Cuando me preguntan cómo me gustaría que se me recordara, yo siempre digo que como una buena persona."


"Mis ojos, mis oídos, mis manos. Por ella vivo; sin ella, estaría muerto.”


21 marzo 2013

Doscientas veintinueve mil razones para tomar la calle


España. Marzo de 2013. La primavera viene cargada de regalos. Entre ellos, uno de 229.000 euros. Quien los recibe es Jesús Sepúlveda, histórico del aparato del PP imputado en la trama Gürtel, uno de los casos de corrupción política más importantes de la España contemporánea.

Doscientos veintinueve mil eurazos por despido improcedente para el marido de la patosa ministra de Sanidad Ana Mato -también beneficiada por la Gürtel-, un delincuente, frío y nauseabundo, que, tras su imputación, se vio forzado a dimitir allá por 2009, pero continuó ejerciendo como asesor en su partido hasta enero pasado, cuando fue cesado por sus jefes, metidos también en mierda hasta las cejas.

Doscientos veintinueve mil eurazos de despido, que conceden quienes racanean con tratamientos oncológicos para enfermos terminales y no impiden que ancianos o niños acaben en la puta calle, que contrastan de forma hiriente y dolorosa con las indemnizaciones de 20-30 días por año trabajado del homo vulgaris.

Si no son éstas doscientas veintinueve mil razones para devolverles el regalo, para tomar la calle masivamente y derribar, no ya al gobierno, sino al parlamento entero -culpable de ejercicio doloso por acción u omisión-, es que tú eres lo que eres, somos lo que somos, y ellos lo saben perfectamente. Siempre lo han sabido.

28 julio 2012

Dos más dos son cinco: el espejismo de internet contra la pobreza y la ignorancia


Diseño de portada ©La Mandra Ediciones
"Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción –era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y cada cual poseyera un auto o hasta un aeroplano, desaparecería la forma más hiriente y obvia de desigualdad. Si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en la que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida al tiempo que el poder siguiera en manos de una minoría, una pequeña casta privilegiada. Pero semejante sociedad, en la práctica, no podría mantenerse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de los seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprendería muchas cosas y empezaría a aprender por sí misma. Y si empezara a reflexionar, se daría cuenta, más pronto o más tarde, de que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabaría barriéndola. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible sobre la base de la pobreza y en la ignorancia."

[...]

"Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del periodo neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época a época, pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro."

George Orwell: 1984 (1949)
[parte II, capítulo 9]


Dos y dos son cinco. Sin una práctica estricta del buensexo y el bienpensar y un control preciso del paracrimen, el doblepensar y la neolengua, cualquiera puede ser acusado de crimental contra el Partido y no tendrá, inevitablemente, escapatoria. Miniver, Minipax, Minimor y Minindancia, los ministerios, controlan la existencia de los individuos y la Policía del Pensamiento, que les sigue el rastro desde su nacimiento a través de sus telepantallas, los vaporizará entre estertores de dolor y no tendrán otro futuro que el de nopersonas, porque la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza.

Orwell nos pintó en 1984 una sociedad oscura y opresiva cuya visión resulta hoy particularmente angustiosa y sobrecogedora. No hace mucho, Internet irrumpió como un inesperado brote de esperanza para la igualdad, convirtiéndose, al poner al alcance de todos el conocimiento de la historia y de la ciencia, en un ligero contratiempo para el Poder, la casta privilegiada. Sin embargo, no ha hecho falta que pase mucho tiempo. En 2012 los acontecimientos vuelven a mostrar que todo empieza a estar ya otra vez bajo control. La jerarquía luce de nuevo como una pirámide inmarcesible. El Gran Hermano te vigila. El poder es dios.



02 abril 2012

Henry, retrato de un gilipollas


España, 30 de marzo de 2012. Los ministros Sáenz de Santamaría, Montoro y Soria comparecen cariacontecidos en rueda de prensa para explicar los Presupuestos Generales del Estado, el mayor mazazo a las economías familiares que se recuerda. Frente a la tele, Genaro Risueño, Henry para los amigos, da cuenta de su tercera lata de Cruzcampo despatarrado en el sofá.

Desde el principio, los tres ministros coinciden en mostrarse, cada cual a su modo, como gente magnífica: profesionalmente capaces, sensibles pero seguros ante la desgracia ajena, y siempre mejores que cualesquiera otros. La ministra Soraya empieza acojonando a la nación (Estamos en una situación límite) y Montoro amenaza con durísimos ajustes. A su pesar, y siempre en el empeño de servir a España, tendrán que reducir el presupuesto de los ministerios (17%), aunque, no cunda el pánico, no subirán el IVA, congelarán pe-ro-no-re-du-ci-rán el sueldo de los funcionarios, actualizarán las pensiones más bajas, agilizarán las ayudas a Lorca e invertirán partidas de dinero en bancos de alimentos para los más necesitados. ¡Santa Madre del Amor Hermoso! -brama Henry desde su asiento-, ¡Vuelve la caridad cristiana!

Soraya, pinipón de acero
A continuación, la ministra, con gesto pesaroso, previene a sus paisanos de que no todo va a ser buenas noticias. Por desgracia, se han visto tran-si-to-ria-men-te obligados a recortar, entre otros muchos ámbitos, en políticas de empleo, en cooperación, en inmigración (de 67 mills. a 0), en desarrollo rural (200>28), en energías renovables (80>10 en vehículos eléctricos), en educación, cultura y deportes (830 mills. menos), en acceso a la vivienda (322 menos) y hasta habrá copago judicial en 2ª instancia. Ser rico o pobre no será lo mismo ante la ley, sin embargo, vuelve a insistir, son medidas co-yun-tu-ra-les. Soraya, pinipón de acero, se lleva entonces la mano al pecho y, recordando que la gravedad de la situación hace buena cualquier medida que se tome, suelta la enésima: no habrá paz para los dependientes. De 28 mills. de euros se pasará a 0. Adiós, Ley de Dependencia.

Montoro, tinkigüinki letal
Henry se vuelve a mirar a sus padres, sentados dando cabezadas en sendos butacones a izquierda y a derecha, y se siente un perfecto e invisible gilipollas. Y no es tonto. Después de tantos días muertos delante de la tele, ha aprendido a interpretar la neolengua de "estos sinvergüenzas". Piensa en los sueldos que ganan, en su política de enchufes, en los 10 mills. anuales del presidente de Telefónica o en los 88.000 inyectados a la banca. Se entremezclan ideas y sentimientos. No le parece justo que no recorten a la jodida Iglesia ni un maldito euro (solo en profesores de religión ya se van 109 mills.) y le pone de los nervios que propugnen una amnistía fiscal para delincuentes de guante blanco precisamente quienes se habían opuesto hasta ahora a ello. Urdangarín, al que tanto detesta, debe de estar en alguna parte celebrándolo. ¿De qué puede extrañarse? ¿No son los mismos que han puesto como número 2 de la Oficina Antifraude a alguien que venía de dimitir por la estafa de Gestcartera?

Soria, momia guanche
Con cada vez más cara de tonto, observa Genaro de nuevo a sus viejos, con más de 80 años y una pensión de mierda después de trabajar toda la vida, convencido de que lo que están diciendo por la tele "esos pendejos" los hundirá aún más en su negro agujero. Los imagina en el supermercado, renqueantes, moviéndose torpemente con el carrito sin poder comprar casi de nada, salvo lo básico, y solo si es barato. Con un ataque de cuernos considerable, escucha ahora a Soria, la momia guanche: a los hachazos en sanidad y servicios sociales, se va a sumar la subida del gas (5%) y la electricidad (7%).

Por un momento, cuando ya la rueda de prensa ha terminado, Henry se ve degollando a sus viejos para librarlos de su injusta existencia, y teniendo que matarse él por haberlos matado. Luego, sin saber muy bien cómo, termina acordándose de Santos Trinidad, envuelto en sangre y hasta el culo de alcohol. ¡Qué coño! Lo mejor será cortarles el cuello a estos malvados. Que no jodan nunca a nadie más. Al poco, tras tres horas tumbado, se levanta por fin y se va a la cocina pensando en cómo hacerlo. Cuando regresa, bastante más relajado, con la cuarta Cruzcampo, vuelve a tirarse en el sofá y pulsa el 5 en el mando a distancia. Total, si no lo hace él, siempre habrá alguno. A fin de cuentas, esto no ha hecho más que empezar.

21 febrero 2012

Primavera valenciana


Policías agresivos que aporrean sin control al enemigo. Estudiantes enarbolando libros que claman por los derechos que les ha robado la cleptocracia gubernamental que un pueblo estúpido y casposo ha elegido en las urnas. Primavera valenciana en mitad del invierno. Vergüenza de España.

Volando en todas direcciones, las hostias corren consagradas por la guardia de corps de un gobierno, ultraconservador y parafascista, que la prensa orgánica encubre en gran medida. Y siempre a los mismos. Cuando los estudiantes del I.E.S. Lluis Vives pedían calefacción, no era a esto a lo que referían.

Así las cosas, a la espera de que saquen los tanques, yo también soy el enemigo.

02 febrero 2012

Carta a José Luis Sampedro

Nos han educado para ser productores y consumidores
pero no para tener pensamiento propio.

José Luis Sampedro

Honorable y apreciado José Luis Sampedro,

más alla de que algunos datos de su larga biografía pudieran hacer murmurar a los más suspicaces (asesor de ministro y subdirector general en el Banco Exterior de España durante el franquismo; senador por designación real en la Transición o, incluso, miembro de la a veces criticable Real Academia de la Lengua), resultan evidentes sus cualidades como economista, profesor universitario y escritor, por lo que no extraña en absoluto que hayan sido ampliamente reconocidas: medalla de la Orden de Carlomagno del gobierno de Andorra, doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla, Premio Internacional Menéndez Pelayo, Orden de las Artes y las Letras...

No obstante, como ocurre con Noam Chomsky, cuyas investigaciones en lingüística, las más revolucionarias de la historia de la disciplina, han quedado con el tiempo relegadas ante la opinión pública por su activismo político, importa aquí menos su extenso pasado profesional que su lúcido presente como ser humano, un presente en el que, a sus 95 años, es capaz de sacar los colores a una sociedad devaluada por la injusticia, la desigualdad y el miedo consustanciales a un capitalismo salvaje que es, paradójicamente, un cadáver. Ya hemos dejado constancia en este blog de su manifiesto de adhesión al 15-M. Y todos recordamos asimismo su prólogo a Indignaos de Stéphane Hessel y su colaboración en el proyecto Reacciona.



Ahora, sin embargo, días después de ver en Salvados, el programa de Jordi Évole, que su capacidad de emocionar y hacer reflexionar al mismo tiempo sigue intacta, quiero respetuosamente sugerirle que RECHACE el Premio Nacional de las Letras que el Ministerio de Cultura le concedió en noviembre de 2011. Un ministerio impulsor de ACTA y la ley Sinde -hoy Sinde/Wert- que limita el libre tránsito del conocimiento y favorece la censura en la red, asegurando así el enriquecimiento de los lobbies de siempre. Un ministerio hoy dirigido por José Ignacio Wert, que inicia su gestión arremetiendo contra la educación pública con malas artes. El ministerio, en suma, de un gobierno que usted ha combatido con firmeza desde su idea de una economía humanizada. Creo, sinceramente, que es cuestión de coherencia que lo haga. 

Atentamente.


 


19 enero 2012

Estallido social inminente (o no)


Un matrimonio italiano que, harto de miserias y de pedir ayuda, echa el cerrojo en la ciudad de Bari, tras dejar una nota explicativa: "Leeréis en los periódicos con cuánta dignidad saben morir dos ciudadanos asqueados de la hipocresía y de vosotros, los políticos." Padres griegos que, ahogados en un mar insolvente de tristeza -Grecia tiene la tasa de suicidios más alta de Europa-, optan por abandonar a sus hijos por calles, escuelas o gasolineras como mascotas en verano. En España, un electricista de Hospitalet en paro, pendiente de juicio por ocupación ilegal y depresivo, que, tras ser echado a la calle con mujer e hijo, decide ahorcarse en un parque a la vista de todos. Una anciana madrileña de 84 años, con cáncer y al cuidado de un hijo discapacitado de 55 años, a la que desahucian mientras está ingresada en el hospital. Menores de 25 trabajando por 400 euros al mes en condiciones laborales incomprensibles sólo dos años atrás. Jóvenes investigadores que pierden sus ayudas económicas en mitad de sus tesis...

Políticos que recortan derechos y reajustan vidas ajenas hasta asfixiarlas que se embolsan, como Rajoy (550.000 euros anuales) o Cospedal (280.000), cuantiosas sumas de dinero. Plusmarquistas del pluriempleo como la presidenta de la Diputación de León o el alcalde de El Barco de Ávila, que cobran de 12 y 13 cargos públicos respectivamente. Banqueros como Rodrigo Rato, que en 2011 se metió en la talega 2.340.000 euros, ajeno al hecho de que Bankia, la entidad bancaria que preside, ha recibido 4.465 millones de euros de fondos públicos, esto es, del dinero de la gente. Empresarios corruptos amparados por la justicia. Clérigos fariseos -muchos de ellos experimentados pederastas- ejerciendo de martillo de herejes contra los excluidos. Miembros de la realeza como Cristina de Borbón, enriquecida a costa de expoliar a sus súbditos...

No son estas más que unas pocas muestras, tomadas al azar, de la cara y la cruz de una sociedad arbitraria y humillante en la que millones de parias han sido abandonados a una reforma laboral, auspiciada por gobiernos y empresarios, que arrasa a su paso derechos seculares, logrados muchas veces con sangre, cuya desaparición convierte al individuo en una mercancía barata y dibuja un paisaje explosivo. El Antiguo Régimen, caracterizado por una profunda fractura social, parece mantener su vigor en pleno siglo XXI: siervos y nobles, desde el rey a los concejales de un pequeño pueblo, componen un modelo sociopolítico irrecuperable que ha llegado a un punto de no retorno cuya salida no puede ser otra que su radical liquidación.


Millones de zombis vagando desnortados entre la injusticia y la falta de representatividad conforman un panorama preapocalíptico -peor que el anterior, mejor que el que viene- que alberga en su interior una bomba social que, incomprensiblemente, no termina de explotar, lo que constituye una realidad sorprendente para la que se han apuntado diferentes razones. Desde el miedo a que te señalen con el dedo al individualismo que deriva de la deificación del consumismo, pasando por el rechazo a admitir que el estado del bienestar no es más que historia, la dócil aceptación de los hechos como inevitables, la desconfianza en la rentabilidad de las protestas, el recelo hacia partidos y sindicatos o el constructo que suministra una prensa políticamente correcta, sin compromiso ideológico y de pensamiento único. Se ha llegado a decir, incluso, que la falta de un sentimiento de adscripción a una clase -en relación con la sustitución del binomio patrón/obrero por el de izquierda/derecha que ha tenido lugar en época reciente- podría contribuir a retrasar el momento de la detonación.

Sin embargo, nada es para siempre. Y ahora que las familias, colchón habitual de las penurias de los jóvenes, se ven empobrecidas y las ayudas al desempleo se baten en franca retirada, la evolución hacia un escenario de insubordinación civil y violencia gana enteros cada día que pasa. Que la nobleza no lo vea ni haga nada por evitarlo, tal vez se explique por su ceguera mental o por un musculoso sentimiento de seguridad en sí misma. De momento, tal como recoge el BOE del 31 de diciembre, el gobierno de Rajoy se ha gastado 1,5 millones de euros en gases lacrimógenos. Sea como fuere, si son tiempos convulsos, parece que habrán de serlo para todos. Ha quedado definitivamente atrás el tiempo en que el descontento servía solo para inspirar presentaciones en powerpoint con las que castigábamos a los amigos vía email. Hoy, la posibilidad de un estallido social está más cerca que nunca de convertirse en una realidad nada virtual.


30 noviembre 2011

Un nuevo yerno para el rey Juan Carlos


Excmo. Sr.

le ruego me perdone la osadía de dirigirme a S.M. sin pasar por el Jefe de la Casa Real, pero entiendo que es lo más conveniente, dada la naturaleza del asunto que me trae y que de inmediato paso a comentarle.

Siendo tantísimos los casos conocidos en la historia reciente de tercos delincuentes que se pasean impunes por ahí con los bolsillos llenos, y que, aun así, no son sino unas pocas gotas en la mar oceana, no se atisban en el horizonte señales de que la Justicia de este país vaya a empezar a funcionar con eficacia a corto plazo. Y eso es hasta tal punto cierto, que el proceso que parece conducir inequívocamente a que S.A. el Duque de Palma se siente en el banquillo, bien podría quedar en nada, como es mi deseo, poniéndose así fin a la aflicción que a S.M. enoja y acongoja en estos días. Sin embargo, son tales la enjundia de las tropelías que ha perpetrado el Sr. Urdangarín y la evidencia que hay de ellas, que podría ocurrir que acabaran pasándole factura no ya a él, sino a toda la Casa RealImagino es Usted consciente de ello. Un delito de tal envergadura no sólo da alas a quienes siempre han querido erradicar la monarquía de la faz de la Tierra, sino que comprometería muy seriamente a S.M., habida cuenta de que sus haberes y movimientos son, cuando menos, tan oscuros como los de su yerno favorito, pero muchísimo más injustificables, si cabe. 

En ese sentido, estimo legítimo y muy acertado que requiriera su presencia en la Zarzuela al objeto de reprenderlo y obligarle a exculpar a su hija, S.A. la Princesa Cristina, de suerte que la culpa recaiga sobre él. Sabido que, salvo S.M., cualquiera puede ser juzgado, no es un dato trivial que ella, en tanto que vocal en la junta directiva del Instituto Nóos y secretaria del consejo de administración de Aizoon, tendría bastantes papeletas para verse imputada y acabar en la cárcel. Además, el espectacular patrimonio acumulado en poco tiempo lo es tanto de ella como de su marido. ¡Qué harían entonces los pobres nietos de S.M. con los padres en el trullo, dado que, a pesar de aparecer ya algunos de ellos como accionistas de la sociedad Namaste 97, no están en edad ni de vivir entre rejas ni de administrar cuentas corrientes!

En fin, de sobras sé que no hay necesidad de imaginar escenarios tan lúgubres. Con una corrupción tan bien sedimentada como la nuestra, probablemente todo quedará en nada y podrá S.M. volver a su regia hoja de ruta. Ojalá. Ahí están Mario Conde, Francisco Camps, Alfredo Sáenz y tantos otros. Sin embargo, Dios no lo quiera, si el Sr. Urdangarín acabara en la cárcel y S.M. decidiera degradarlo de familia real a familia del rey y forzarle el divorcio, permítame el atrevimiento de recomendarle como sustituto, y es este el verdadero leitmotiv de mi escrito, a quien en 1992 solicitara la mano de su hija, sabiendo retirarse decorosamente tras admitir su derrota frente a las habilidades de S.A. el Duque de Palma. No sé si se acuerda de AlbertPla, un ser excepcional cuya firme candidatura quiero aquí defender. La carta que a S.M. dirigió entonces el sr. Pla es hoy cima de la literatura epistolar e hito de la cultura hispánica, pero, sobre todo, muestra viva de acatamiento a la Corona, como puede ver y oír a continuación.

Pista 03 by Albert pla on Grooveshark
Mi Majestad,

espero no ofenderlo ni irritarlo, Majestad,
pero mi deseo es casarme con su hijita, Majestad.
Quizás sea una osadía pedir la mano de su hija
y no me creáis oportunista ni un playboy, mi Majestad.
No pretendo enriquecerme ni quiero palacios
ni pajes ni yates
ni quiero ser duque o tener chambelanes,
no deseo aprovecharme ni robarle nada,
es cuestión de amor.

Que estoy loco de amor por la princesa, Majestad,
entiéndalo, Rey mío, por favor, compréndalo.
Aunque sea soberano, supongo que será humano,
como el resto de sus siervos también tendrá sentimientos.

Yo sé que vos realmente también os cagáis
y folláis y sudáis como yo, esto es real,
así que présteme un poquito de atención,
le hablaré francamente frente a frente, Majestad.

Quizá yo no sea el yerno que soñó, mi Majestad,
nunca tuve dinero ni soy conde o caballero,
no llego ni a hidalgo, ciudadano raso,
mi estirpe no es noble pero mi nobleza
me obliga a decirle la verdad.

Sería mentirle si digo que tengo respeto por la monarquía,
siempre me he cagao en las dinastías

y en las patrias putas, las banderas sucias,
los reinos de mierda y en la sangre azul.

Mi Majestad,

ahora es el real decreto del corazón, mi Majestad,
que me arrastre y que reniegue por amor, mi Majestad,
pues si la fe mueve montañas, el amor remueve el alma,
y hasta el ser más consecuente ante el amor pierde su honor.

Yo por amor soy capaz de mandar a la mierda
mis firmes principios de republicano,
cambio de camisa y rindo pleitesía a la monarquía,
¡que viva el amor!
que me convirtió en su esbirro, Majestad.

Solo pensar que quisierais ser mi suegro, Majestad,
yo ya le adoro, ya le adulo y hasta le beso en el culo,
le prometo ser bueno, un digno yerno, Majestad.

Si me caso, me transformo como en ese cuento
aquel sapo que por un beso se convirtió en príncipe encantado,
y así por un beso de su princesita
también yo me vuelvo en to lo que usted quiera.

Seré su súbdito amado, su sumiso esclavo,
su obediente criado, su subordinado y devoto lacayo.
Le juro ante dios y ante el cielo y la Biblia
¡que viva el Rey!


Savia nueva para la monarquía
Le ruego, en suma, Majestad, contemple la posibilidad de acoger a Albert entre los suyos, porque un grandísimo esfuerzo no merece sino equivalente recompensa. Y digo más: siendo su deseo de entroncar con los Borbones tan hondo y sincero, y tan grande, al mismo tiempo, la necesidad de la monarquía de nuevos súbditos, bien podría igualmente casarlo con S.A. la Princesa Elena, si, finalmente, su hija pequeña termina, perdone la expresión, pudriéndose en la cárcel. A fin de cuentas, visto lo visto, sea sustituyendo a Urdangarín o a Marichalar, no puede S.M. sino salir ganando. Vea, si lo tiene a bien, el vídeo que le adjunto a continuación y dígame si no estoy en lo cierto.

En fin, no le canso más, Majestad. Sin otro particular, y en el deseo de poder ver cumplidas mis expectativas, quedo a su entera disposición.
Su humilde súbdito.

17 junio 2011

Violencia. Welcome to the terrordome

A John Lennon, es sabido, algo le empujó a hacer una pequeña modificación en la letra de la segunda versión de Revolution. Si en la primera -agosto de 1968- se decía when you talk about destruction, don't you know that you can count me out, en la segunda lo que se oía cantar era ...you can count me out, in. En pocas semanas, su pacifismo de corte orientalizante, propio de la época y causa de estupor en los movimientos de izquierda, había cedido a sus incertidumbres en cuanto a los modos de luchar para cambiar el mundo, algo más acorde con su origen proletario.

Parecidas cuitas debieron de ocupar la mente del joven Ernesto, quien, no viendo otro modo de enfrentarse a la inmensa pobreza y la injusticia criminal que veía correr por las siempre abiertas venas de América Latina, decidió combatir al enemigo con sus mismas armas. De este modo, la lucha armada se extendió desde la cabeza del Che hasta las mismísimas orillas del río Congo.

En uno y otro, podemos ver cómo el fantasma de la violencia está siempre ahí, en nuestra cabeza, acechando en la oscuridad del pensamiento lobisome. Se sabe: las guerras las hacen los malos, pero también los buenos. Sin embargo, cuándo deciden estos adentrarse en el corazón de las tinieblas es un detalle muy difícil de pronosticar.

Los episodios acaecidos en el Parlamento de Barcelona han hecho correr ríos de tinta, torrentes de palabras, océanos de tweets en estos últimos días. La palabra violencia está por todas partes. Se cuestiona la violencia de los mossos. También la de los indignados. Todo el mundo anda enfrascado en determinar si tal o cual comportamiento constituye un acto de violencia inaceptable. Y en todos los casos, las datos se interpretan, se niegan, se ignoran o se tergiversan según sean los ojos que los miran. Básicamente, dos tendencias opuestas tratando de imponer un pensamiento único y una tercera vía abriéndose paso con gran dificultad a pesar de unos cuantos hechos incuestionables: que había policías infiltrados con más que probables turbias intenciones, que un salivazo o un manotazo indignados son formas de innegable violencia y que la gente sentada en el suelo aporreada por la policía era gente real y no de goma.

En fin, ¿para qué hablar más de ello? No importa ya tanto lo que ha pasado [pueden leerse al final diferentes interpretaciones de los hechos] como el papel que puede jugar la violencia en la España crispada que se nos viene encima. Parece claro que la insurrección pacífica es el arma principal con que cuentan los movimientos de protesta. Lo único a fecha de hoy capaz de desarbolar el andamiaje de injusticia, probablemente milenario, que se pretende combatir, y que, por tanto, debemos preservar como oro en paño. Sin embargo, convendría no ignorar ciertos supuestos que se derivan de la observación de los datos sensibles. Existen millones de parados, ancianos empobrecidos, gente sin casa por no pagar fraudulentas hipotecas, trabajadores con salarios de miseria y sin derecho a nada. Gente exprimida como naranjas que convive con deportistas, artistas, empresarios, ejecutivos y banqueros millonarios con mansiones de lujo, una casta en la que los mismos políticos aspiran a integrarse. Políticos que, en lugar de defender la justicia social, cobran varios sueldos, mienten sin pudor, intercambian alcaldías como si jugaran a los barquitos e incumplen sus promesas electorales. Políticos, en suma, que, con la intención de perpetuar un modelo corrupto, defienden a sus iguales, les tapan sus vergüenzas y los premian con cargos, con inyecciones de dinero o impidiendo que salgan a la luz sus secretas cuentas millonarias alojadas en paraísos fiscales.

En esta tesitura, si las situaciones de extrema injusticia que hoy se están denunciando se prolongan y la movimiento 15M decide mantenerse firme en sus justas reivindicaciones, un simple razonamiento lógico nos lleva, inexorablemente, a una conclusión única: habrá violencia. Venga de donde venga. Pero habrá violencia. Y en evitarlo debería poner todo el mundo el mayor empeño. De no ser así, habrá que irse preparando. A mí ya me parece estar oyendo a Public Enemy, invitándonos a entrar en un mundo de delirio y caos: welcome to the terrordome.

Mejor que no.





Para saber más

Enrique Dans (El blog de E.D.): NO
Antón Losada (El Periódico): No más lecciones de democracia
Joseba Elola (El País): Los indignados no son violentos
Daniel Díaz (Ni libre ni ocupado): ¿Soy yo el violento?
Carlos Taibo (Rebelión): El acoso al 15-M
Pilar Rahola (La Vanguardia): Indignados indignos